Las cooperativas farmacéuticas ven en las fusiones una vía para ganar músculo sin perder proximidad

Las cooperativas de distribución farmacéutica han visto en las fusiones, alianzas y sinergias una vía para reforzar sus capacidades y responder a las nuevas exigencias de inversión, eficiencia, innovación y calidad de servicio que afronta el sector. Así lo ha defendido el presidente de Hefame, Enrique Ayuso Hernández, durante su intervención en el 13º Congreso SYFAK 2026, celebrado en Creta (Grecia).

Ayuso ha explicado que estas alianzas pueden articularse mediante UTE, cooperativas de segundo grado o fusiones entre cooperativas farmacéuticas. Ha subrayado que una fusión no debe entenderse como una simple suma de empresas o balances, sino como un proceso de transformación que permite aprovechar de forma conjunta los recursos, el conocimiento y las fortalezas de las organizaciones implicadas.

Según ha señalado, la experiencia muestra que ‘estos procesos generan una estructura más preparada para responder a las necesidades de las farmacias y afrontar los retos de un sector en constante evolución’. De este modo, ha defendido que la concentración bien diseñada facilita un modelo de distribución más sólido y resiliente ante cambios regulatorios, tecnológicos o de mercado.

Factores que empujan a la concentración

El presidente de Hefame ha detallado los principales factores que están impulsando la concentración en la distribución farmacéutica. Entre ellos ha citado ‘la presión sobre los márgenes y la necesidad de ganar eficiencia, la automatización y el uso de los datos, las mayores exigencias regulatorias y de calidad, y la incorporación de nuevos servicios a la farmacia’.

En su opinión, estas tendencias obligan a realizar inversiones crecientes en tecnología, logística avanzada y herramientas de análisis de datos, que resultan más asumibles cuando existe una mayor economía de escala. Ha matizado, no obstante, que la concentración ‘puede generar oportunidades, pero no garantiza por sí sola una mejora del servicio’.

Frente a estas oportunidades, ha alertado de riesgos importantes. Entre ellos ha citado ‘sobrevalorar las operaciones, plantear sinergias sin responsables ni calendarios, acelerar la integración hasta comprometer procesos, prolongarla generando duplicidades e incertidumbre o tomar decisiones alejadas de la realidad de la farmacia’. Ha insistido en que cualquier proceso de integración debe mantener como referencia el día a día de la oficina de farmacia.

El mercado español, cada vez más concentrado

Ayuso ha descrito ante los asistentes la evolución del mercado español de distribución farmacéutica, que ha calificado de ‘caracterizado por una creciente concentración entre los principales operadores’. Ha explicado que ‘la economía de escala se ha convertido en una condición necesaria para afrontar las inversiones y exigencias que requiere la distribución de gama completa’.

Según ha expuesto, la tendencia del sector en España apunta a que, en el futuro, tres o cuatro grupos con una cuota superior al 20 por ciento cada uno concentrarán la mayor parte del mercado de distribución. Ha apuntado que estos procesos responden ‘a la necesidad de seguir avanzando en la línea en que lo están haciendo los principales países de Europa’.

Ayuso ha defendido que este camino ‘es el camino para consolidar un sector fuerte y competitivo, que garantice el mejor servicio a las farmacias y que proteja el modelo de distribución español que ha demostrado ser uno de los mejores del mundo’. Ha remarcado que mantener ese modelo exige cooperativas más robustas y con capacidad de inversión sostenida.

Comparación con otros países europeos

Durante su ponencia, el presidente de Hefame ha ofrecido también datos sobre la concentración del sector en varios países europeos. Ha mencionado los casos de Noruega, Finlandia, Suecia e Irlanda, donde entre el 80 % y el 100 % del mercado farmacéutico está concentrado en dos o tres mayoristas. Esta concentración, ha señalado, ‘les garantiza una posición fuerte en el mercado y la posibilidad de obtener más economía de escala’.

En este contexto, ha subrayado que la concentración debe entenderse como una oportunidad para reforzar la sostenibilidad del modelo cooperativo. Ha insistido en que ‘el objetivo final es preservar la farmacia como establecimiento sanitario clave para el sistema nacional de salud de cada país, y asegurar que la distribución farmacéutica siga ofreciendo un servicio de calidad, eficiente y seguro y facilite el servicio que prestan esas farmacias en cada territorio’.

El modelo Hefame: crecimiento y servicio al socio

Ayuso ha presentado el caso de Hefame como ejemplo de modelo de crecimiento orientado al servicio del socio farmacéutico. La cooperativa ha cerrado 2025 con una facturación de 1.929 millones de euros, un crecimiento anual del 7,5 % y una cuota de mercado nacional del 12,38 %.

Ha explicado que estos resultados son ‘resultado de la estrategia que ha seguido la cooperativa, basada en el crecimiento y las alianzas, la marca propia, la innovación y los servicios, la excelencia operativa y el talento, y con un planteamiento de crecimiento orientado a reforzar sus capacidades y mejorar su respuesta a las necesidades de las farmacias’.

En su intervención, ha defendido que ‘el crecimiento cooperativo tiene sentido cuando permite que los propios farmacéuticos sigan siendo protagonistas de las decisiones y del futuro de su organización’. Ha recalcado que la implicación directa de los socios en la gobernanza es un elemento diferencial frente a otros modelos empresariales.

Como conclusión ante los representantes del sector farmacéutico reunidos en Creta, Ayuso ha sostenido que ‘el futuro de la distribución pasa por combinar escala y proximidad’. Ha situado como claves del crecimiento ‘la capacidad de invertir y mejorar el servicio, manteniendo la competencia, la proximidad y la propiedad farmacéutica’, porque, ha remachado, ‘la fortaleza de una cooperativa se mide por el valor que aporta a sus socios’.