Las farmacias comunitarias han reforzado su papel en la salud animal tras la entrada en vigor del Real Decreto 666/2023, que ha dado un nuevo impulso al medicamento veterinario y ha obligado a farmacias y distribuidores a adaptarse para garantizar la disponibilidad de los tratamientos prescritos.
En la II Jornada Veterinaria ‘El nuevo papel de la farmacia comunitaria en la salud animal’, organizada por el Colegio de Farmacéuticos de Málaga, el consejero de Hefame, Carlos Mendoza, y la experta en veterinaria de la cooperativa, Mercedes Collar, han analizado las oportunidades de esta categoría en la botica. Ambos han explicado que se abren nuevas opciones que van desde la dispensación de medicamentos hasta el asesoramiento en productos de bienestar animal.
Mendoza ha defendido que la farmacia comunitaria ‘reúne las capacidades necesarias para dispensar medicamentos veterinarios con garantías, gracias a la cualificación de sus profesionales, la trazabilidad, el asesoramiento y la proximidad al ciudadano’. Según ha señalado, el nuevo marco regulador ha exigido un esfuerzo extra de adaptación, pero también ha afianzado a la farmacia como un punto de referencia en salud animal.
Retos y necesidad de especialización
El consejero de Hefame ha subrayado que las farmacias se enfrentan a varios retos. Entre ellos, generar más confianza y conocimiento sobre salud animal en sus equipos, dar mayor visibilidad a la categoría veterinaria en el espacio de venta y mejorar la colaboración entre farmacéuticos, veterinarios y distribuidores.
Mendoza ha insistido en que ‘es necesario avanzar hacia una mayor especialización en salud animal, que permita ofrecer un consejo profesional aún de mayor calidad y desarrollar una atención integral’. Esa atención, ha añadido, debe abarcar también ámbitos como la prevención antiparasitaria, la nutrición, la higiene, la dermatología y la salud digestiva.
El representante de Hefame ha explicado que la relación entre los laboratorios, la distribución farmacéutica y la farmacia comunitaria ha evolucionado. Antes se centraba sobre todo en la logística y el suministro. Ahora se apoya en una colaboración más estratégica, basada en la formación, el análisis de mercado y el desarrollo de la categoría veterinaria.
En este contexto, Mendoza ha destacado que ‘la ampliación del catálogo de medicamentos veterinarios autorizados para distintas especies y patologías facilita una atención más ajustada a las necesidades de cada animal’. De este modo, las farmacias pueden ofrecer soluciones más precisas para mascotas con problemas concretos.
Distribución como socio estratégico
Mendoza ha remarcado que la distribución farmacéutica ‘ha evolucionado para convertirse en un socio estratégico de la farmacia, cuyo papel va más allá de garantizar la disponibilidad de los productos’. Según ha explicado, esa colaboración se traduce en facilitar un surtido adaptado a las necesidades del mercado, ofrecer formaciones especializadas al equipo de la oficina de farmacia y proporcionar herramientas que ayuden al farmacéutico a dar un asesoramiento más completo y profesional.
Todo ello, ha apuntado, permite que la farmacia responda mejor a las necesidades de los animales y de sus propietarios, que cada vez demandan más información y productos específicos para el cuidado de sus mascotas.
Por su parte, Mercedes Collar ha impartido la ponencia ‘Productos veterinarios no medicamentosos: Indicación desde Farmacia Comunitaria’, centrada en los criterios para recomendar este tipo de soluciones desde la oficina de farmacia. La experta ha recalcado la importancia de iniciar cualquier recomendación con una valoración detallada de las necesidades del animal.
Según ha explicado, ese proceso comienza con preguntas que permiten conocer las características y circunstancias del animal antes de seleccionar el producto más adecuado. Collar ha señalado que este análisis ‘requiere tener en cuenta factores como la especie, el peso, la edad y el estilo de vida, además de distinguir correctamente los productos veterinarios medicamentosos de aquellos que no tienen esta consideración’.
La especialista ha presentado distintas categorías de productos que permiten ampliar el consejo farmacéutico en salud animal. Entre ellas, los antiparasitarios, los nutracéuticos, los complementos nutricionales y los productos de higiene y cuidado, como champús específicos o soluciones de limpieza.
La ponencia ha incluido también ejemplos prácticos relacionados con problemas frecuentes. Collar ha abordado las manchas lagrimales, las alteraciones dermatológicas y las alergias a las mascotas, con el objetivo de mostrar cómo orientar la recomendación en función de cada necesidad y cuándo conviene derivar al veterinario.
Para concluir, la experta ha destacado la importancia de conocer bien las características y la finalidad de los productos disponibles, realizar una valoración adecuada de cada caso y reconocer aquellas situaciones que sí requieren atención veterinaria. De esta forma, la farmacia comunitaria puede consolidarse como un aliado complementario del veterinario en el cuidado integral de la salud animal.

