Las ayudas al arroz de Calasparra cubrirán 325 hectáreas y 48 agricultores

Ejemplo de shortcode con estilo
Las ayudas para conservar el cultivo tradicional del arroz de Calasparra alcanzarán este año 325 hectáreas y beneficiarán a 48 agricultores. La campaña prevé una cosecha de tres millones de kilos.

Las ayudas para conservar el cultivo tradicional de la DOP Arroz de Calasparra alcanzarán este año 325 hectáreas y beneficiarán a 48 agricultores. El apoyo busca preservar las prácticas que distinguen este arroz, cuya siega acaba de comenzar y cuya cosecha podría llegar a tres millones de kilos.

Durante una visita a uno de los cotos arroceros en plena siega, el consejero de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca, Joaquín Buendía, ha defendido el valor de mantener la denominación. Según ha señalado, ‘mantener la DOP Arroz de Calasparra supone preservar las condiciones que hacen singular este producto, desde el cultivo en aguas que fluyen de forma continua hasta la rotación de las parcelas y el uso de las variedades amparadas’.

Cultivo en tres municipios

El arroz de Calasparra fue el primero del mundo en obtener el aval de calidad de una denominación de origen. Su ámbito incluye terrenos de Calasparra y Moratalla, en la Región de Murcia, y de Hellín, en la provincia de Albacete.

La denominación tiene cerca de 1.000 hectáreas inscritas en su Registro de Parcelas. Sin embargo, cada año se siembran habitualmente entre 500 y 700 hectáreas, debido a la rotación con otros cultivos. Las variedades protegidas son Balilla por Sollana y Bomba.

El sistema de cultivo también diferencia esta producción: el arroz crece con aguas que fluyen de forma continua, no estancadas. Esta práctica está vinculada al Coto Arrocero de Calasparra, el humedal de agua dulce más extenso de la Región de Murcia.

La campaña y el control de plagas

Los productores prevén que la campaña alcance los tres millones de kilos. La siega acaba de empezar, por lo que esa cifra corresponde a la previsión para la cosecha de este año.

Además, el Gobierno regional financia, como en campañas anteriores, la instalación de trampas de feromonas contra el barrenador del arroz. La inversión anual aproximada para esta medida es de 15.000 euros.

Buendía ha subrayado el papel de los productores y ha afirmado que ‘detrás de esa cosecha está el trabajo de los agricultores, que mantienen una forma de cultivo singular, con aguas que fluyen de manera continua’. Así, las ayudas y el control de plagas respaldan tanto la continuidad de la producción como las prácticas tradicionales asociadas a la denominación.