El Consell ha reclamado a la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) información detallada y más rapidez en las obras de reparación del trasvase Tajo-Segura, que ha quedado inoperativo hasta 2027, y ha pedido ampliar los plazos de funcionamiento para asegurar que el agua siga llegando más allá del final del año hidrológico.
El portavoz del Consell, Miguel Barrachina, ha explicado que el Gobierno valenciano ha enviado un requerimiento formal a la CHT. En ese escrito ha pedido conocer con precisión el alcance de las averías, el calendario real de las obras y su impacto en el suministro hacia el sureste peninsular.
Además, Barrachina ha exigido que se actúe ‘con inmediatez’ y ha solicitado que se amplíen los plazos de funcionamiento del trasvase. El objetivo es que el agua ‘siga llegando más allá de cuando termina el año hidrológico’, ha subrayado.
Obras, plazos e impacto sobre el suministro
Según ha informado esta semana la CHT, el trasvase Tajo-Segura permanecerá sin suministro de agua hasta 2027 por las obras de reparación de dos roturas en la infraestructura. Los trabajos tienen un plazo inicial estimado de entre cuatro y cinco meses y una inversión prevista de 1,2 millones de euros.
El organismo de cuenca ha decidido mantener cortado el paso de agua para evitar el ‘colapso’ del canal. Los técnicos han constatado la destrucción y hundimiento de varios paños de hormigón y la aparición de oquedades en el terreno.
La CHT ha sostenido que el deterioro del revestimiento se ha acelerado por episodios de lluvias torrenciales. Estos episodios se han producido durante los dos últimos años hidrológicos y, según el organismo, han agravado los daños.
Las averías se detectaron el pasado 14 de septiembre tras observar filtraciones inusuales que obligaron al vaciado del canal. Los daños se localizan en el tramo de Riansares, en Almonacid de Zorita (Guadalajara), y en el tramo del Talave, en Liétor (Albacete). Este último se sitúa antes de la Central Hidroeléctrica de Fontanar I.
Críticas del Consell por el plazo de reparación
El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca ha cuestionado el tiempo previsto para las obras tras el pleno del Consell de este jueves. Ha calificado esta infraestructura de ‘indispensable’ y ha criticado que las labores de reparación vayan a ‘tardar cinco meses‘, un plazo que considera ‘exagerado’.
El conseller ha destacado el coste que afrontan los usuarios del trasvase para mantener la infraestructura operativa. ‘Lo llamativo es que nuestros agricultores pagan mensualmente 975.000 euros, casi un millón de euros al mes para su mantenimiento. Y el Gobierno de España no es solo capaz de hacer obras nuevas, sino ni siquiera de mantener las existentes’, ha señalado.
En ese sentido, ha censurado que, mientras duren los trabajos, ‘van a dejarnos sin agua, ya recortada previamente por esa pretensión de eliminar el trasvase Tajo-Segura’. También ha cuestionado que ‘ni siquiera la actual cantidad de agua va a poder circular por las obras’.
El conseller ha puesto en valor ‘el esfuerzo de nuestros regantes’ y ha denunciado lo que considera una situación injusta. Ha recordado que ‘el Tajo envía 11.000 hectómetros cúbicos a Portugal y ahora se trata de hurtar otros 100 hectómetros adicionales a los regantes alicantinos, murcianos y almerienses para que a Portugal lleguen 11.000’.
Según ha reprochado, se trata de ‘agua que no nos agradecen y que les produce inundaciones’. Para el Consell, estas decisiones agravan la incertidumbre de los regantes del sureste, que dependen del trasvase Tajo-Segura para asegurar sus cultivos y planificar sus campañas agrícolas.

