La reparación de las dos averías detectadas a mediados de septiembre en el acueducto Tajo-Segura se ha declarado de emergencia y contará con un presupuesto de 1,2 millones de euros, con el objetivo de evitar afecciones al suministro de agua a los usuarios de la cuenca del Segura.
Según ha informado la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS), sus técnicos mantienen un contacto permanente con los responsables de la Comisión Central de Explotación del acueducto. De este modo, buscan conocer en detalle el alcance de los daños y los plazos previstos para la completa reparación de las incidencias.
Las averías se han localizado en dos tramos distintos del trasvase: uno en el término municipal de Liétor, en la provincia de Albacete, y otro en Almonacid de Zorita, en la provincia de Guadalajara. Ambos puntos forman parte del sistema que transporta recursos hídricos desde la cuenca del Tajo hacia la del Segura, clave para el abastecimiento urbano y los regadíos del sureste peninsular.
Obras de emergencia en el acueducto
La Confederación Hidrográfica del Tajo será la encargada de ejecutar las obras de emergencia, con un presupuesto inicial de 1,2 millones de euros. La CHS ha indicado que estos trabajos se llevarán a cabo ‘en los menores plazos posibles’ para reducir el riesgo de que se produzcan cortes o limitaciones en los envíos de agua.
El organismo de cuenca ha subrayado que la planificación de estas actuaciones tiene como prioridad que no se vean afectadas las garantías de suministro a los usuarios de la cuenca del Segura. Entre ellos se encuentran tanto sistemas de abastecimiento urbano como comunidades de regantes que dependen de los caudales trasvasados.
Conforme avance la ejecución de las obras, la CHS ha explicado que se podrán concretar mejor los tiempos necesarios para completar la reparación en cada punto afectado. Este seguimiento permitirá ajustar el calendario de trabajos y adaptar, si fuera necesario, la gestión del trasvase para lograr la ‘mínima afección’ posible sobre los usuarios.
La coordinación entre la CHS, la Confederación Hidrográfica del Tajo y la Comisión Central de Explotación se ha planteado como un elemento clave. Gracias a ese intercambio constante de información, los responsables técnicos podrán anticipar posibles incidencias en el servicio y adoptar medidas preventivas para garantizar la continuidad del suministro hacia la cuenca del Segura mientras duren las obras.

