Medio siglo del Syncrolift que ha puesto en seco más de mil buques en Cartagena

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La plataforma de Navantia Reparaciones en Cartagena ha cumplido 50 años en servicio tras superar las 1.000 varadas de buques militares y civiles.

El Syncrolift de Navantia Reparaciones en Cartagena ha cumplido medio siglo en servicio tras superar las 1.000 varadas de buques militares y civiles desde diciembre de 1976, consolidado como una infraestructura clave para la reparación, el mantenimiento y la modernización naval en la ciudad.

Desde su entrada en funcionamiento, la instalación ha realizado 1.077 varadas. A lo largo de estas cinco décadas ha acompañado la evolución de la actividad naval e industrial de Cartagena. Ha atendido submarinos, cazaminas, buques de superficie y numerosas embarcaciones civiles.

Entre las unidades intervenidas destacan los submarinos de las series S-60 y S-70. También ha participado en operaciones relacionadas con los submarinos de la clase S-80. De este modo, la plataforma se ha convertido en un apoyo constante para los programas submarinos españoles.

Un gran ascensor de buques

El Syncrolift funciona como un gran ascensor de buques que conecta el mar con el astillero. Dispone de una plataforma de 150 metros de longitud que se sumerge para recibir la embarcación. Después asciende mediante un sistema de cables de acero y equipos de elevación que trabajan de forma sincronizada.

Una vez el buque está a la altura del astillero, queda fuera del agua. Entonces puede desplazarse sobre raíles hasta una de las once posiciones de trabajo disponibles en tierra. Esta configuración permite ordenar las operaciones y aprovechar mejor el espacio industrial.

La instalación tiene una capacidad máxima de elevación de 6.000 toneladas. Gracias a esta potencia, el Syncrolift puede completar una varada en unas tres o cuatro horas. Este tiempo incluye la elevación y la puesta en seco, lo que agiliza la entrada y salida de barcos en el ciclo de trabajo.

Esta operativa permite liberar de nuevo la plataforma en poco tiempo. Así, mientras continúa la reparación o el mantenimiento en las posiciones de tierra, el Syncrolift puede recibir nuevos buques. El resultado es un uso más eficiente de la infraestructura y una mayor capacidad de servicio.

Impulso industrial desde 1976

La puesta en marcha del Syncrolift en diciembre de 1976 ha supuesto una transformación importante de las capacidades industriales del astillero de Cartagena. Su construcción obligó a ganar terreno al mar y ejecutar un nuevo cantil. Además, fue necesario instalar las infraestructuras y vías para el traslado de los buques una vez elevados.

Por sus dimensiones y capacidad, la plataforma ha permitido acometer trabajos de especial complejidad. Entre ellos figuran reconstrucciones completas, grandes transformaciones y alargamientos de cascos mediante la incorporación de bloques prefabricados. Estas operaciones requieren precisión en la elevación y un control riguroso de las cargas.

Una de las intervenciones más singulares ha sido la recuperación del cazaminas Turia tras su accidente en La Manga. Este proyecto ha exigido combinar trabajos de ingeniería, desmontaje, reconstrucción estructural y renovación de sistemas. La actuación ha mostrado la capacidad del Syncrolift para apoyar operaciones delicadas en buques dañados.

Buques cada vez mayores

A lo largo de su trayectoria, la instalación ha gestionado operaciones que reflejan el aumento progresivo del tamaño de los buques atendidos en Cartagena. El megayate Alaiya, actualmente en las instalaciones de Navantia, es el buque de mayor desplazamiento elevado hasta la fecha por el Syncrolift.

Este megayate tiene una eslora de 111,5 metros y desplaza aproximadamente 4.500 toneladas. Esa cifra se aproxima al límite de carga de la plataforma. Su varada confirma que la infraestructura puede asumir proyectos de gran entidad en el segmento de yates de lujo.

El récord de eslora lo ostenta el buque Pola de Lena, con más de 143 metros de longitud. Este dato evidencia que la longitud máxima de los barcos atendidos también ha aumentado con el tiempo. La combinación de eslora elevada y grandes desplazamientos ha exigido un uso muy preciso del sistema de elevación.

Estas capacidades han consolidado Navantia Reparaciones Cartagena como un centro preparado para abordar trabajos de alta complejidad técnica. El astillero atiende tanto programas navales militares como proyectos del mercado civil, lo que diversifica su cartera de actividad.

Una infraestructura modernizada

Los cincuenta años de servicio del Syncrolift han ido acompañados de una actualización progresiva. La modernización iniciada en 2020 ha permitido renovar el sistema de control y la motorización de la instalación. Con ello se ha incorporado supervisión digital y una gestión más precisa de las operaciones de elevación.

Aunque el principio mecánico de funcionamiento se mantiene, la introducción de nuevas tecnologías ha reforzado el control de las cargas. Además, ha aumentado la información disponible para los operadores y la capacidad de supervisión durante las maniobras. Esto mejora la seguridad y la fiabilidad de cada operación.

El sistema Syncrolift fue desarrollado originalmente por Raymond Pearlson y tuvo su primera instalación en Miami en 1957. Desde entonces se ha extendido a astilleros de distintos países. Su principio básico se mantiene vigente: elevar grandes buques de forma sincronizada y trasladarlos posteriormente a tierra para realizar los trabajos necesarios.

Hoy, cinco décadas después de su puesta en marcha en Cartagena, el Syncrolift sigue siendo una pieza fundamental en la actividad de Navantia Reparaciones. Con una velocidad de elevación de 21 centímetros por minuto, su movimiento es lento pero constante. Desde 1976 ha permitido poner en seco más de un millar de buques y devolverlos al mar tras su reparación, mantenimiento o modernización.