La Facultad de Farmacia de la Universidad Católica de Murcia (UCAM) ha reunido estos días a estudiantes de España, Irlanda y Portugal en un programa internacional intensivo para reforzar sus competencias en formas farmacéuticas de alta complejidad y en nuevas metodologías de evaluación práctica.
Este Blended Intensive Program (BIP) ha surgido de la experiencia acumulada por el profesorado de Atención Farmacéutica y Prácticas Tuteladas de la UCAM tras haber realizado estancias Erasmus en facultades de Irlanda y Oporto (Portugal). Estas estancias han permitido detectar necesidades formativas comunes y diseñar una propuesta conjunta centrada en la práctica profesional.
En la actividad participan alumnos de la propia universidad murciana, de la Universidad de Oporto y del University College Cork. De este modo, el programa combina la visión de tres centros europeos con trayectorias diferentes en la formación de futuros farmacéuticos, lo que aporta un contraste de enfoques docentes y de organización de las prácticas.
Durante las jornadas, los universitarios han participado en talleres prácticos con diferentes dispositivos y tests de laboratorio. Estas sesiones se han orientado a que los estudiantes se familiaricen con formas farmacéuticas de mayor complejidad técnica y con procedimientos que se encuentran con frecuencia en la práctica profesional, pero que requieren entrenamiento específico y supervisado.
Aprendizaje en grupos mixtos
La investigadora principal del proyecto, Cristina López-Anguas, que coordina la iniciativa junto a Purificación Ballester, ha subrayado la importancia del trabajo cooperativo entre los tres centros. Según ha explicado, las actividades se han organizado en grupos mixtos con un integrante de cada universidad participante. Este diseño busca fomentar el intercambio de experiencias y asegurar, en palabras de la coordinadora, ‘una experiencia enriquecedora’ para todo el alumnado.
Esta distribución en equipos internacionales facilita que los estudiantes contrasten la forma en que se imparten las asignaturas prácticas en cada institución. Además, favorece el desarrollo de habilidades transversales como la comunicación en contextos multiculturales, la adaptación a distintos estilos de trabajo y la capacidad de resolver problemas en entornos colaborativos.
El programa incluye también la realización de simulacros evaluativos tipo Prácticum. Con estos ejercicios, los organizadores han querido avanzar en nuevos formatos de evaluación de carácter eminentemente práctico, más próximos a las situaciones reales que los futuros profesionales encontrarán en el ámbito farmacéutico.
En este sentido, la iniciativa aprovecha la trayectoria de Irlanda, donde esta metodología ya se ha consolidado en la formación de grado. La docente del University College Cork, Ruth McCarthy, ha compartido la experiencia de su centro en la implantación de estos sistemas y ha detallado cómo se han integrado en el itinerario formativo del alumnado.
Por su parte, el profesor de la Universidad de Oporto, Fernando Fernández-Llimos, ha coincidido con McCarthy al valorar el impacto de estas propuestas internacionales. Ambos han considerado que este tipo de programas conjuntos son ‘una gran oportunidad para los alumnos‘, porque les permiten conocer otras realidades académicas, mejorar sus competencias prácticas y ampliar su red de contactos profesionales desde etapas tempranas de su carrera.

