La futura Ley de Apoyo a la Empresa Familiar en la Región de Murcia ha dado su primer paso con la aprobación del anteproyecto, que busca asegurar la continuidad de más de 27.000 compañías familiares y facilitar el relevo generacional, la profesionalización de la gestión y la prevención de conflictos internos.
Según los datos de la propia Comunidad, el 89% de las sociedades mercantiles de la Región de Murcia son empresas familiares y generan el 78,2% del empleo regional. Es decir, de cada diez puestos de trabajo, ocho dependen de este tipo de compañías.
El Consejo de Gobierno ha aprobado el anteproyecto el 24 de septiembre, tras un trabajo coordinado entre las consejerías de Empresa y Hacienda y la Asociación Murciana de la Empresa Familiar (AMEFMUR). La norma se ha presentado como una iniciativa pionera al integrar medidas de financiación, formación, innovación y acompañamiento administrativo en un único marco legal.
Uno de los objetivos centrales es facilitar que las empresas se anticipen a los problemas que provoca la sucesión. El presidente de AMEFMUR, José María Tortosa, considera que el texto supone ‘un empuje muy importante para que se pueda producir esa planificación anticipada de la sucesión, esa profesionalización de su gobierno y, a ser posible, ir reduciendo las situaciones de conflictividad interna que puedan comprometer su viabilidad’.
Ejemplos como el de Mecánicas Bolea muestran la importancia de esa planificación. Esta empresa, fundada en 1985, está ya en manos de la tercera generación, formada por Pedro Saura, su hermano y un primo. Saura lleva una década en la compañía y forma parte de la dirección desde 2021.
‘La empresa la fundó mi abuelo, luego continuó mi padre y ahora estamos por la tercera generación, que somos mi hermano, un primo y yo’, explica Saura. En su caso, el relevo se ha producido de forma progresiva y ligado a la propia actividad del negocio, algo que la futura ley quiere facilitar en más compañías.
Herramientas para asegurar el relevo
Entre las principales novedades destaca la creación de una Bolsa de Relevo Generacional, impulsada por el Instituto de Fomento. Este instrumento conectará empresas familiares sin sucesión clara con personas interesadas en continuar con su actividad.
La bolsa incluirá estudios de viabilidad, diagnósticos económico-financieros, valoraciones independientes, asesoramiento jurídico, fiscal y financiero, acompañamiento técnico de la Administración y acceso a instrumentos públicos de financiación. El objetivo es que negocios viables no desaparezcan por falta de relevo.
‘Una empresa viable no debe desaparecer, simplemente porque no encuentre quien continúe’, sostiene el consejero de Empresa, Empleo y Economía Social, Luis Alberto Marín. El responsable autonómico subraya que la norma no pretende interferir en la organización interna de las familias. ‘No se trata de decidir nosotros cómo organizan su relevo, sino de darle más herramientas para que puedan tomar sus propias decisiones’, añade.
Tortosa señala esta bolsa como una de las medidas más relevantes, junto con los incentivos fiscales y el llamado ‘cheque relevo’. A su juicio, ‘el problema de la sucesión es algo que tenemos que contemplar en nuestro día a día y lo que va a hacer esta ley es facilitar ese relevo generacional con una serie de medidas, al menos en todos los ámbitos en los que tiene competencia la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, como son la fiscalidad, como es el relevo y el cheque relevo’.
El ‘cheque relevo’ servirá para financiar protocolos familiares, planes de sucesión y asesoramiento técnico, además de apoyar la incorporación de profesionales externos a las empresas familiares. La intención es ayudar a ordenar los procesos sucesorios y reforzar la gestión.
En Mecánicas Bolea ya han empezado ese camino. Según relata Pedro Saura, una empresa especializada está redactando su protocolo familiar. Para ello realiza entrevistas individuales y conjuntas con los miembros de la familia para fijar reglas comunes de futuro.
‘Al final estamos haciendo un protocolo que no sea un papel que se firme y ya está, sino estableciendo unas reglas básicas que nos van a venir muy bien para lo que es la sucesión o para cuando vengan situaciones que no están ahora mismo previstas’, explica Saura.
Cambios fiscales y prevención de conflictos
En el ámbito tributario, el anteproyecto mantiene la bonificación del 99% en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones para la empresa familiar, pero introduce varias flexibilizaciones.
Por un lado, plantea reducir de cinco a tres años el periodo obligatorio de mantenimiento del negocio para conservar la bonificación. Además, amplía del cuarto al sexto grado de parentesco el supuesto que permite sumar participaciones hasta alcanzar el 20% exigido.
También propone rebajar de 65 a 60 años la edad mínima para realizar donaciones y extender el beneficio a personas del grupo cuatro de parentesco que lleven al menos cinco años en la empresa, tres de ellos en tareas directivas.
La norma incorpora además mecanismos para evitar que las discrepancias familiares pongan en riesgo la continuidad del negocio. Entre ellos figuran pactos previos sobre la valoración de participaciones o el reparto de beneficios, así como el acceso a procedimientos de mediación y arbitraje.
‘No tenemos ninguna duda que va a ser una norma muy favorable para la continuidad de las empresas familiares y, además, que una empresa familiar tenga muchas más herramientas para decidir su futuro. Y todas estas herramientas y todas estas soluciones van a ayudar a evitar posibles conflictos de sucesión’, afirma el presidente de AMEFMUR.
Formación, innovación y distintivo ‘Hecho en familia’
El anteproyecto prevé además programas de formación específicos sobre gobierno corporativo, gestión financiera, internacionalización y dirección estratégica. La idea es reforzar las capacidades de los equipos directivos y favorecer que las nuevas generaciones lleguen mejor preparadas.
Junto a ello se contemplan medidas para impulsar la innovación, la digitalización y la transferencia de conocimiento entre empresas familiares y el ecosistema innovador y emprendedor. Se pretende que estas compañías no solo sobrevivan al relevo, sino que ganen competitividad.
El texto incluye también la creación de un distintivo honorífico denominado ‘Hecho en familia’. Con este sello, el Gobierno regional quiere reconocer a aquellas empresas que destaquen por su capacidad de generar empleo, su arraigo en el territorio y su contribución socioeconómica.
Para Tortosa, esta futura ley debe servir para avanzar en la modernización del tejido empresarial familiar. Asegura que ‘esta norma no va a ser un simple retoque sino que va a contribuir a una modernización profunda y necesaria de la empresa familiar, que nos va a poner además en vanguardia de las políticas de apoyo a la empresa familiar en España’.
Mientras tanto, en Mecánicas Bolea, la sucesión es ya tema habitual en la conversación familiar. Saura, tercera generación al frente, mira también al largo plazo.
‘A mí me gustaría pensar que sí, que sí va a haber cuarta generación. Por lo menos los niños ya están aquí, y luego ya que ellos hagan lo que quieran’, comenta.
La futura ley busca precisamente que, cuando llegue ese momento en Mecánicas Bolea o en cualquiera de las más de 27.000 empresas familiares murcianas, existan las herramientas necesarias para que el relevo generacional no se convierta en el final de negocios viables.

