Murcia implanta IBN SITU para vigilar a diario sus principales yacimientos arqueológicos


El Ayuntamiento de Murcia ha puesto en marcha IBN SITU, un nuevo sistema de conservación preventiva que busca garantizar el mantenimiento continuo del patrimonio arqueológico municipal y anticiparse a posibles daños o procesos de deterioro en sus yacimientos y espacios de exhibición.

Este servicio permite organizar y planificar las tareas de mantenimiento, conservación y cuidado de los restos arqueológicos situados tanto en el casco histórico como en las pedanías. Según ha informado el Consistorio, el objetivo es que estos espacios reciba atención regular y no solo intervenciones puntuales cuando ya han aparecido problemas visibles.

IBN SITU se ha diseñado a partir de un protocolo elaborado por el Servicio de Patrimonio y el Centro de Arqueología Municipal. Este procedimiento ha sido aprobado por la Dirección General de Patrimonio Cultural, lo que aporta un marco técnico y administrativo claro para las actuaciones que se van a desarrollar.

La Junta de Gobierno ha adjudicado el contrato de este nuevo servicio por un importe de 200.000 euros. El plazo inicial es de un año, aunque el acuerdo contempla la posibilidad de prorrogarlo un año más si el resultado es satisfactorio.

Conservación preventiva y respuesta rápida

Entre las actuaciones previstas para garantizar la conservación y el mantenimiento preventivo destacan la retirada de vegetación en los yacimientos y su entorno inmediato. También se han previsto tratamientos herbicidas y biocidas contra el crecimiento de hongos y musgo, que son una de las principales causas de deterioro de las estructuras históricas al retener humedad.

El servicio incluye además la limpieza y acondicionamiento de gravas y tierras, la eliminación de grafitis y pintadas, así como la limpieza regular de los espacios expositivos y la revisión de sus instalaciones. A esto se suman inspecciones periódicas de las estructuras arqueológicas para comprobar su estado general y detectar a tiempo cualquier patología.

IBN SITU contempla igualmente actuaciones de mantenimiento correctivo para resolver incidencias ya detectadas. Entre ellas se encuentran reparaciones puntuales, reposición de materiales o trabajos de consolidación superficial cuando se observan fisuras, desprendimientos o pérdidas de volumen en los restos.

Estas intervenciones correctivas se realizarán siempre previa orden de trabajo de la Dirección Facultativa responsable. De este modo, el sistema combina prevención, inspección periódica y capacidad de respuesta rápida ante incidencias, con un seguimiento técnico especializado que permite documentar cada actuación.

El Ayuntamiento ha previsto además que la ciudadanía pueda participar en la protección del patrimonio. Para ello se habilitará un espacio específico en la web municipal destinado a IBN SITU, donde los vecinos podrán comunicar incidencias o alertar de posibles daños en los enclaves arqueológicos.

Más de una decena de enclaves arqueológicos

Los inmuebles incluidos en IBN SITU forman parte del Patrimonio Cultural de la Región de Murcia y, en su mayoría, están declarados Bien de Interés Cultural. Se trata de algunos de los yacimientos y restos más representativos del municipio.

Entre los enclaves incorporados al programa figuran varios tramos de la muralla medieval de Murcia, como las murallas de Sagasta, Verónicas, la Ermita del Pilar o la Puerta del Zoco. También se ha incluido el Yacimiento de San Esteban, uno de los espacios arqueológicos más relevantes por su extensión y antigüedad.

El sistema abarcará igualmente el Molino de Los Álamos, la muralla y la necrópolis del Centro de Interpretación de Santa Eulalia, y los restos arqueológicos del patio del Edificio Moneo. Además, se han incorporado la muralla del Sol de La Glorieta, el Santuario Ibérico de La Luz en La Alberca, los restos de Joven Futura y la Torre del Batán de Zarandona.

La planificación de los trabajos se adaptará a las características y necesidades de cada espacio. No todos los enclaves sufren el mismo nivel de exposición a la intemperie, a la vegetación o a posibles actos vandálicos, por lo que las frecuencias y tipos de intervención serán diferentes.

La principal novedad del sistema radica en que, en lugar de actuaciones aisladas, habrá una supervisión técnica regular de todos los puntos incluidos. Esto facilitará la detección temprana de problemas y reducirá los tiempos de respuesta ante situaciones que puedan comprometer la conservación de los restos.

Inspecciones periódicas y limpieza programada

IBN SITU establece distintas frecuencias de intervención en función de las necesidades de cada enclave. Algunos espacios urbanos con mayor tránsito y exposición tendrán limpieza semanal para mantener en buen estado tanto los restos como sus áreas de visita.

En puntos especialmente sensibles, como las murallas de Sagasta exterior y Verónicas, se ha previsto una frecuencia aún mayor dentro de cada semana. La intención es evitar la acumulación de suciedad, vegetación o humedad que pueda acelerar el deterioro de las estructuras.

El plan incluye también tratamientos periódicos contra la proliferación de vegetación, hongos, líquenes y musgos. Estas acciones permiten reducir el riesgo de daños por raíces o microorganismos y alargar la vida útil de los materiales originales.

Respecto a los grafitis y pintadas, el sistema prevé una inspección semanal específica. La finalidad es detectar rápidamente estas intervenciones y retirarlas cuanto antes, ya que pueden afectar a la conservación del patrimonio y dificultar la lectura histórica de los restos.

Además, se contemplan revisiones técnicas de las estructuras arqueológicas para identificar patologías, daños o necesidades de consolidación. Cuando se detecte alguna incidencia relevante, el personal técnico especializado establecerá un seguimiento específico y definirá las actuaciones de conservación más adecuadas para cada caso.