La Asamblea Regional de Murcia ha reclamado un convenio colectivo con mejoras salariales y laborales para el sector del metal. La declaración institucional, respaldada por todos los grupos parlamentarios, insta a desbloquear las negociaciones y poner fin a la huelga indefinida iniciada el 27 de octubre.
El conflicto afecta a un sector estratégico para la economía regional. De él dependen aproximadamente 35.000 trabajadores y cerca de 8.000 empresas, especialmente en Cartagena, el Valle de Escombreras y las compañías auxiliares de grandes instalaciones industriales.
La negociación del convenio
La Cámara ha pedido a la Federación Regional de Empresarios del Metal que presente propuestas concretas. El objetivo es superar las diferencias y facilitar un acuerdo satisfactorio para las partes.
La declaración sostiene que los trabajadores del metal ‘merecen unas condiciones laborales y salariales dignas, acordes con la importancia económica del sector, su cualificación profesional y su contribución al desarrollo industrial’ de la Región de Murcia. También defiende que la negociación colectiva debe mejorar los salarios y garantizar condiciones de trabajo adecuadas.
El texto plantea que un convenio renovado aporte estabilidad y seguridad tanto a los trabajadores como a las empresas. La Asamblea ha expresado su ‘respaldo a la consecución de un convenio colectivo que garantice mejoras salariales y laborales efectivas, justas y acordes con la importancia del sector’.
Mediación y llamamiento al diálogo
La Cámara ha reclamado que el Gobierno de la Región de Murcia medie entre empresarios y sindicatos si alguna de las partes lo solicita. La petición se circunscribe a las competencias del Ejecutivo regional y plantea que ponga a disposición de ambas partes los instrumentos necesarios para facilitar una solución negociada.
Además, la declaración pide a las organizaciones empresariales y sindicales que mantengan abiertas las vías de diálogo. La negociación, señala, debe desarrollarse ‘con voluntad real de acuerdo y responsabilidad ante las consecuencias económicas y sociales de la prolongación del conflicto’.
La Asamblea también reconoce el derecho fundamental de huelga y el derecho al trabajo. Reclama que ambos se respeten y garanticen dentro de un marco de convivencia pacífica y respeto a la legalidad. Asimismo, expresa su rechazo a cualquier actuación violenta o contraria al ordenamiento jurídico.
El texto advierte de que prolongar el conflicto puede afectar a miles de familias y al conjunto de la actividad económica regional. Por ello, considera imprescindible alcanzar una solución justa mediante el diálogo social y la negociación colectiva.
‘La Región de Murcia necesita una industria fuerte, competitiva y con futuro’, afirma la declaración. El texto añade que ese futuro debe construirse sobre ‘el reconocimiento del trabajo, unos salarios dignos y el respeto a los derechos laborales’. Por último, reclama ‘un esfuerzo decidido de todas las partes‘ para lograr cuanto antes un acuerdo y garantizar un convenio justo para los trabajadores del sector.

