Alrededor de 600.000 trabajadores autónomos en España han visto cómo el alquiler se ha convertido en uno de sus principales gastos estructurales, tanto en vivienda como en local, lo que ha reducido de forma notable su margen para ahorrar, invertir y mantener sus negocios.
Según el Observatorio Económico del Trabajo Autónomo de UPTA, cerca del 30% de los casi dos millones de autónomos personas físicas está directamente expuesto al mercado del alquiler. Este colectivo vive en una vivienda arrendada, desarrolla su actividad en un establecimiento alquilado o asume ambos costes a la vez.
El encarecimiento del alquiler
Las estimaciones del Observatorio apuntan a que, en los últimos dos años, el alquiler residencial se ha encarecido de media alrededor de un 14%. En el caso de los locales comerciales, el incremento ha rondado el 12% en el mismo periodo.
Este doble aumento ha impactado especialmente en quienes pagan cada mes tanto su vivienda como el local donde desarrollan su actividad. Para estos autónomos, el alquiler se ha consolidado como un gasto fijo que crece más rápido que sus ingresos.
UPTA ha explicado que este incremento de costes reduce de forma directa el margen disponible de los trabajadores por cuenta propia. Así, cada vez les queda menos capacidad para destinar recursos al ahorro, la inversión o la financiación de sus negocios.
La organización ha advertido de que esta situación puede limitar la renovación de maquinaria, la adquisición de vehículos profesionales o la reforma de establecimientos. También puede frenar la digitalización de los negocios y la contratación de nuevo personal.
Reclamación de medidas urgentes
Ante este escenario, el presidente de UPTA España, Eduardo Abad, ha reclamado medidas específicas para frenar la subida de los alquileres y aumentar la estabilidad de los contratos. Además, ha pedido proteger los locales destinados a actividades económicas frente a su transformación en viviendas turísticas, vacacionales o residenciales.
‘Hay que poner freno a los precios y dar estabilidad a quienes viven y trabajan de alquiler. No podemos permitir que el coste de la vivienda y del local termine expulsando a los autónomos y al pequeño comercio de nuestros barrios y ciudades’, ha señalado Abad.
UPTA considera que disponer de locales comerciales a precios asumibles forma parte de las políticas necesarias para proteger el trabajo autónomo. También ve esencial esta condición para sostener el comercio de proximidad y los servicios que mantienen viva la actividad económica en barrios, pueblos y ciudades.
‘La cuenta es sencilla: hay que mirar lo que entra, pero también lo que sale. Y los alquileres se están llevando cada vez una parte mayor de los ingresos de los autónomos’, ha concluido el presidente de UPTA España.

