El acusado del crimen de Camposol niega que pudiera golpear a su pareja

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El procesado ha negado ante el jurado haber golpeado a su pareja en Camposol y ha alegado sus limitaciones físicas. Fiscalía y acusación particular piden 25 años de prisión.

El acusado de matar a su pareja en la urbanización Camposol de Mazarrón en diciembre de 2022 ha negado haberla golpeado. Este viernes, ante el tribunal del jurado, ha alegado que sus amputaciones y problemas de movilidad le impedían cometer la agresión que le atribuyen las acusaciones.

El procesado, de nacionalidad británica, solo ha respondido a las preguntas de su abogada. Ha asegurado que padece desde hace años la enfermedad de Buerger, que le ha causado una pérdida progresiva de extremidades y limitaciones físicas. La defensa ha añadido que el día de los hechos sufría gangrena avanzada en un pie.

‘Tienes que estar en un lado para golpear y me caigo y no puedo’, ha manifestado. La Fiscalía sostiene que golpeó a la mujer con patadas y puñetazos. La acusación particular, que representa a la hermana de la víctima, respalda esa versión.

El acusado ha declarado que encontró a su pareja tendida e inconsciente frente al coche. Según su relato, ambos habían vuelto a casa después de hacer compras y acudir a dos bares, donde consumieron alcohol.

La mujer bajó primero del vehículo para recoger a los perros en la parte trasera de la vivienda. Él se quedó dentro, recogiendo las bolsas de los asientos traseros. Tras esperar unos minutos y ver que la casa seguía a oscuras, dio marcha atrás para alumbrar la entrada con los faros.

Al bajar, encontró a la mujer en el suelo. Ha afirmado que se acercó ‘lo más rápido’ que pudo e intentó ‘despertarla’. Después, según su versión, pidió ayuda a los vecinos.

Las peticiones de Fiscalía y defensa

La Fiscalía mantiene su petición de 25 años de prisión. Considera los hechos un homicidio consumado en la modalidad de asesinato, con alevosía y ensañamiento, y aprecia las agravantes de parentesco y de comisión del delito por razones de género.

En su informe final, la fiscal ha descartado que la muerte se debiera a un atropello o una caída accidental. Ha sostenido que el acusado propinó una paliza a la mujer y aprovechó su superioridad física y el estado de desvalimiento provocado por el consumo de alcohol.

La defensa ha retirado su petición inicial de libre absolución. Como alternativa, solicita que los hechos se consideren homicidio por imprudencia y que se imponga un año de prisión.

También ha pedido aplicar las atenuantes de embriaguez y dilaciones indebidas, esta última como muy cualificada, además de una atenuante parcial de reparación del daño. El acusado ha consignado en el juzgado 11.000 euros, equivalentes al 50% de la responsabilidad civil.

La defensa ha alegado que no existen pruebas biológicas directas que relacionen al procesado con la agresión. Además, ha reiterado que las secuelas y amputaciones causadas por la enfermedad de Buerger le impedían físicamente ejecutar los hechos que le atribuyen las acusaciones.

La acusación particular también reclama 25 años de prisión por asesinato con alevosía y ensañamiento, con las agravantes de parentesco y género. Sin embargo, solicita una indemnización de 200.000 euros.

La representación de la hermana ha calificado de ‘inverosímil’ la hipótesis del atropello accidental. Ha señalado contradicciones en el relato del acusado, su impasibilidad e insultos hacia el cadáver, y la ausencia de restos biológicos o sangre en el vehículo, que ha descrito como ‘inmaculado’.

También ha sostenido que las fracturas costales, la rotura del esternón y las marcas de presión en los labios y las manos de la fallecida son compatibles con golpes y compresión física.