La Agencia Tributaria de la Región de Murcia (ATRM) ha mantenido su modelo de contratación de servicios auxiliares y de apoyo para reforzar la atención al contribuyente ante el fuerte aumento de la demanda presencial y telefónica.
Según ha explicado la Consejería de Economía, Hacienda, Portavocía, Fondos Europeos y Transformación Digital, la ATRM continúa con este sistema de refuerzo desde su creación en 2013. El objetivo es dar respuesta al volumen de consultas y gestiones tributarias que recibe cada año.
El director general de la Agencia Tributaria, Eduardo Prieto, ha detallado que entre 2022 y 2025 se han registrado más de un millón de atenciones presenciales. Además, la atención telefónica alcanza cerca de 200.000 llamadas anuales. Este nivel de actividad ha llevado a la administración a mantener y planificar estos servicios auxiliares.
Prieto ha indicado que ‘esta contratación responde a la necesidad de reforzar la capacidad de atención al contribuyente ante el elevado volumen de demanda que soporta la Agencia tanto presencial como telefónicamente’. Ha insistido en que la prioridad es que cualquier persona pueda ser atendida con rapidez y con garantías.
El responsable de la ATRM ha defendido este modelo como una herramienta de apoyo al personal público. ‘Nuestra responsabilidad es garantizar que una demanda de esta dimensión pueda ser atendida con agilidad, calidad y garantías. Para ello, es compatible contar con una plantilla pública adecuadamente dimensionada y utilizar medios complementarios cuando sean necesarios’, ha señalado.
Prieto ha recalcado además que ‘con unos servicios públicos fuertes y de calidad, no supone, en modo alguno, una privatización de la Agencia‘. Ha querido así responder a posibles dudas sobre la naturaleza de estos contratos y su impacto en el carácter público del organismo tributario.
Funciones reservadas a empleados públicos
Las funciones que implican el ejercicio de potestades públicas o que están legalmente reservadas a funcionarios continúan desempeñadas de forma exclusiva por empleados públicos. La ATRM mantiene la dirección, supervisión y control de todos sus servicios, así como el ejercicio íntegro de sus potestades tributarias.
En este sentido, la contratación de servicios auxiliares no implica una cesión de las competencias propias de la Agencia Tributaria de la Región de Murcia. Estos servicios se limitan a tareas de apoyo y atención, siempre bajo la tutela y el control del personal funcionario responsable.
‘La ATRM es plenamente pública y mantiene bajo esa tutela tanto la dirección y el control de sus servicios, como el ejercicio de las potestades tributarias’, ha subrayado Prieto. Ha recalcado que el refuerzo mediante medios complementarios tiene como finalidad exclusiva mejorar la atención al contribuyente.
El director general ha reiterado que ‘no se trata de privatizar ninguna función de la Agencia, sino de contar con medios complementarios para reforzar la atención al contribuyente ante una demanda muy elevada’. De este modo, la institución busca mantener la calidad del servicio sin renunciar a su naturaleza plenamente pública.
Prieto ha defendido que la Agencia Tributaria de la Región de Murcia mantiene su responsabilidad sobre la prestación del servicio y sobre el ejercicio de sus competencias. Ha insistido en que la planificación de recursos humanos combina empleo público y servicios de apoyo, pero preserva el núcleo de decisiones en manos de funcionarios.
‘Vender el empleo público y dimensionar adecuadamente las plantillas es perfectamente compatible con utilizar medios complementarios. Lo importante es que las potestades tributarias, la dirección y el control de la actividad permanezcan en manos públicas, como ocurre en la ATRM’, ha concluido el director general, reafirmando el carácter público del organismo tributario y su compromiso con una atención eficaz a la ciudadanía.

