El eurodiputado murciano del PSOE Marcos Ros ha defendido en una charla en Murcia que la Unión Europea debe reforzar su respuesta al cambio climático, asegurar una economía más competitiva y blindar la cohesión social, al tiempo que impulsa más vivienda pública en alquiler asequible y mantiene a las regiones en el centro de la gestión de los fondos europeos.
Ros ha intervenido ante el alumnado del grado en Relaciones Internacionales del Centro Universitario The Open Faculty. Durante el encuentro ha analizado el papel de las universidades y de la juventud en el proyecto europeo. También ha repasado los principales retos y oportunidades de la Unión Europea desde la perspectiva del territorio.
El eurodiputado ha ofrecido una visión integrada del estado de la Unión en un escenario marcado por la urgencia climática y una multipolaridad incierta. Ha defendido la necesidad de, en sus palabras, ‘construir Europa desde el territorio’, con políticas cercanas a la ciudadanía y a las realidades regionales.
Impacto del cambio climático en la vida cotidiana
Uno de los ejes de su intervención ha sido el impacto del cambio climático en el Mediterráneo. Como ejemplo cercano, ha destacado el aumento de las noches tropicales en la Región de Murcia.
Según los datos expuestos, este verano se han registrado más de 60 noches consecutivas con temperaturas mínimas superiores a los 20 grados. Hace dos décadas eran aproximadamente dos noches por verano. Esta evolución refleja, a su juicio, un cambio profundo en el clima regional.
Ros Sempere ha advertido de que este fenómeno tiene efectos directos sobre la salud, el descanso y la economía doméstica. Ha subrayado que aumenta la necesidad de climatización y, con ello, los costes energéticos de los hogares, especialmente de los que tienen menos recursos.
‘Ya no hablamos de simulaciones. El cambio climático ya se siente en Murcia, las noches de calor afectan a nuestro descanso, a nuestra salud y vida cotidiana’, ha señalado durante su exposición.
En este contexto, ha reivindicado el papel del Pacto Verde Europeo. También ha recordado su objetivo central de alcanzar la neutralidad climática en 2050, mediante la reducción de emisiones y la compensación de las que no se puedan evitar.
Una Europa que aprende de las crisis recientes
Ros ha repasado las principales crisis que han marcado la evolución reciente de la Unión Europea. Ha citado la crisis financiera de 2008, el Brexit, la pandemia de la COVID-19 y la guerra de Ucrania.
Estas experiencias, ha indicado, ‘han puesto de manifiesto la necesidad de fortalecer la capacidad de respuesta conjunta de los Estados miembros’. Según ha explicado, la Unión ha aprendido lecciones que hoy condicionan su agenda política y económica.
Frente a las consecuencias sociales de la crisis financiera, ha destacado los mecanismos de cooperación desarrollados durante la pandemia. Entre ellos, ha mencionado las compras conjuntas de material sanitario, la coordinación para impulsar vacunas y la emisión de deuda común por 750.000 millones de euros para financiar el Plan de Recuperación europeo.
Ros Sempere ha descrito un escenario de riesgos económicos, comerciales, climáticos, políticos y militares cada vez más interdependientes. ‘No afirmo que esta generación vaya a vivir peor, pero sí que afronta una incertidumbre que no conocimos en décadas anteriores’, ha indicado ante el alumnado.
En materia de seguridad, ha defendido reforzar la ciberseguridad y la protección de infraestructuras críticas. Además, ha pedido más coordinación entre los Estados miembros ante las nuevas amenazas híbridas y tecnológicas.
Competitividad y autonomía estratégica de la UE
Entre las prioridades de la agenda europea, Ros Sempere ha situado la reducción de dependencias exteriores en sectores clave. Ha citado la necesidad de reforzar la industria europea y avanzar hacia una mayor autonomía energética y tecnológica.
También ha alertado sobre la creciente competencia internacional, en especial en sectores como el automóvil eléctrico. En este campo considera fundamental preservar la capacidad tecnológica e industrial propia.
‘La gran pregunta no es si el coche será eléctrico, sino si será europeo o lo compraremos a China’, ha afirmado. Con esta reflexión ha querido ilustrar el reto que afronta la industria europea para no perder peso frente a otras potencias.
Más vivienda asequible y desarrollo territorial en el nuevo FEDER
El eurodiputado ha dedicado buena parte de su intervención al futuro del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) para el periodo 2028-2034. Ha recordado que participa como coponente del reglamento en el Parlamento Europeo.
Ha explicado que la política de cohesión ‘constituye una herramienta fundamental para reducir las desigualdades entre territorios, mejorar los servicios públicos y promover oportunidades de desarrollo económico en el conjunto de la Unión Europea‘. A su juicio, esta política resulta clave para conectar las grandes decisiones europeas con la vida diaria de la ciudadanía.
Entre las principales novedades del nuevo reglamento ha destacado tres reservas mínimas inéditas. Un 10 % del fondo se destinará a vivienda pública en alquiler asequible. Otro 10 % se orientará al desarrollo rural, con el objetivo de combatir la despoblación y fortalecer las economías locales. Además, los recursos para desarrollo urbano sostenible aumentarán del 8 % al 13 %.
Estos fondos urbanos deberán apoyar proyectos de transición ecológica, digital y de movilidad en las ciudades. Ros ha insistido en que este refuerzo puede favorecer actuaciones concretas en ámbitos como el transporte público o la rehabilitación energética de barrios.
‘Hemos incorporado por primera vez en la historia del FEDER una reserva mínima para vivienda pública en alquiler asequible. Es un giro social y territorial que responde a una necesidad real en ciudades y regiones’, ha señalado.
El eurodiputado también ha recordado que la revisión intermedia del FEDER aprobada en 2025 ha permitido reorientar recursos hacia nuevas prioridades, entre ellas la vivienda. Según ha apuntado, en España se han reasignado 250 millones de euros a este ámbito, de los cuales cinco millones han correspondido a la Región de Murcia.
Las regiones, en el centro de la gestión de fondos
Durante su exposición, Ros ha defendido que las comunidades y administraciones regionales mantengan un papel central en la programación y gestión de los fondos europeos. Se ha mostrado contrario a los planteamientos que apuestan por una mayor centralización.
Ha argumentado que la proximidad al territorio ‘permite identificar mejor las necesidades y desarrollar proyectos adaptados a la realidad de cada región’. Según ha dicho, este enfoque facilita que los recursos lleguen donde más se necesitan.
‘Defenderemos que las regiones sigan al mando de la programación: conocen mejor el terreno y aceleran proyectos útiles, desde hospitales y escuelas a movilidad y regeneración urbana’, ha afirmado.
Al cierre de la charla, Ros ha puesto de relieve la complejidad del proyecto europeo. Ha recordado que 27 Estados miembros deben alcanzar acuerdos junto al Parlamento Europeo y la Comisión para desarrollar políticas comunes.
El eurodiputado ha insistido en la importancia del diálogo y la cooperación entre instituciones y entre los distintos grupos políticos. Solo así, ha concluido, será posible avanzar en ámbitos como la transición energética, la competitividad industrial, la seguridad y la cohesión territorial.

