Los gobiernos de la Región de Murcia, la Comunitat Valenciana y Andalucía han reclamado este martes en Fruit Attraction blindar el trasvase Tajo-Segura, acelerar las reparaciones en la infraestructura y pactar un Plan Nacional del Agua que garantice recursos estables para el regadío del Levante español.
En un acto celebrado en la feria internacional hortofrutícola de Madrid, responsables autonómicos y el Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (Scrats) han abordado la situación actual del trasvase y el futuro del regadío en la franja mediterránea, con especial atención a las necesidades de los agricultores de la Vega Baja, Alicante, Murcia y Almería.
El presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras, ha vinculado la próxima cita electoral del 29 de noviembre con el porvenir hídrico del sureste peninsular. Según ha señalado, esas elecciones servirán para ‘decidir el futuro de España’ y también cuestiones ‘muy importantes para la Región de Murcia’ como el propio trasvase Tajo-Segura.
López Miras ha defendido que ‘ya hemos visto quién defiende el trasvase, que somos la Región de Murcia y los agricultores’, y ha confrontado esta posición con la del Gobierno de Pedro Sánchez. En sus palabras, el Ejecutivo central ‘ha recortado un 50% el trasvase‘ hacia las comunidades levantinas en el actual contexto de revisión de caudales.
El jefe del Ejecutivo murciano ha asegurado que ahora ‘se abre un periodo muy esperanzador para la Región de Murcia y para los agricultores’. A su juicio, la oportunidad no se limita al agua, sino también ‘a la apuesta de un sector tan importante’ como la agricultura intensiva de exportación.
Petición de más caudal y compensaciones
El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca de la Generalitat Valenciana, Miguel Barrachina, ha subrayado que ‘el Tajo-Segura es una infraestructura de oportunidades, de empleo, de alimentos y de futuro’. Ha reclamado al Gobierno de España que acelere la reparación de los daños detectados en el canal a su paso por Liétor, en la provincia de Albacete.
Barrachina ha pedido además que el periodo durante el que no pueda trasvasarse agua por esas obras se compense ampliando las transferencias más allá del 1 de octubre. El objetivo, ha explicado, es asegurar los recursos que necesitan los agricultores, ‘especialmente en la Vega Baja’, una de las zonas más dependientes del acueducto para mantener su producción agrícola.
El responsable valenciano ha cuestionado que, mientras en el actual ciclo hidrológico se han enviado más de 11.400 hectómetros cúbicos del Tajo a Portugal, se plantee reducir en otros 100 hectómetros cúbicos el agua destinada a Alicante, Murcia y Almería. ‘No tiene sentido enviar a Portugal un volumen muy superior al establecido y, al mismo tiempo, recortar el agua que necesita la huerta más productiva de Europa’, ha señalado.
Barrachina ha advertido de que los recortes previstos pueden afectar a alrededor de 10 millones de árboles de cultivo en el Levante. Por ello ha reclamado que cualquier decisión sobre el futuro del trasvase se base en criterios técnicos y científicos, y no en consideraciones políticas coyunturales.
El conseller ha defendido también el modelo de riego del sureste peninsular. ‘Nuestra agricultura aprovecha cada gota de agua y lo hace con tecnología, precisión y eficiencia. Ese esfuerzo necesita seguridad en los recursos y reglas estables que permitan planificar’, ha afirmado, apelando a la necesidad de estabilidad regulatoria para las explotaciones agrarias y las empresas agroalimentarias.
Hacia un Plan Nacional del Agua
Los representantes de la Comunitat Valenciana, la Región de Murcia y Andalucía han coincidido en la necesidad de avanzar hacia una política nacional del agua basada en el consenso y en una visión de Estado. Han reclamado un marco común que supere las tensiones territoriales y proporcione seguridad a agricultores y regantes a largo plazo.
En esta línea, Barrachina ha insistido en la puesta en marcha de un Plan Nacional del Agua que recoja las infraestructuras necesarias para garantizar recursos en todo el territorio. Ese plan debería apostar, según ha defendido, por la interconexión de cuencas, la solidaridad interterritorial y la seguridad jurídica para agricultores, comunidades de regantes y empresas del sector agroalimentario.
‘España necesita una política del agua que mire al conjunto del territorio y no enfrente a unos españoles con otros’, ha subrayado el conseller. A su juicio, ‘allí donde hay agua debemos ser capaces de gestionarla con inteligencia y solidaridad para que llegue allí donde se necesita’.
El consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de Andalucía, Ramón Fernández-Pacheco, ha destacado por su parte la ‘buena interlocución’ entre las tres autonomías. Ha defendido ‘la solidaridad entre territorios’ durante una reunión en el marco de Fruit Attraction con los responsables de agua y agricultura de la Región de Murcia y de la Generalitat Valenciana.
Según ha explicado la Junta andaluza, en ese encuentro con el consejero de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca de la Región de Murcia, Joaquín Buendía, y con el conseller Miguel Barrachina se han analizado varios asuntos comunes. Entre ellos, la unidad territorial y estratégica de las tres regiones en la gestión del agua, las últimas novedades sobre el trasvase Tajo-Segura, considerado ‘una infraestructura esencial y vertebradora’, y la necesidad de un Plan Nacional del Agua compartido.
Los responsables autonómicos también han puesto el foco en la importancia de la tecnología y la innovación en el sector agro. Han coincidido en que estos elementos permiten mantener un modelo de producción sostenible que aspira a ser referente para otras zonas agrícolas de Europa.
Fernández-Pacheco, que también se ha reunido con el presidente murciano Fernando López Miras, ha insistido en la ‘buena interlocución’ entre las comunidades del levante español. Ha defendido ‘la solidaridad entre territorios para que el agua no se utilice como política de confrontación’ en el debate público.
El consejero andaluz ha advertido además de las consecuencias de un posible recorte adicional de recursos hídricos. A su juicio, ‘sin agua, no solo se pone en peligro a miles de hectáreas de cultivo sostenible y eficiente, sino que peligra la soberanía alimentaria de nuestra tierra‘, ha concluido.

