Los usuarios de la piscina del Complejo Deportivo Felipe VI ya pueden controlar con más precisión sus entrenamientos y mejorar su seguridad en el agua gracias a un nuevo sistema tecnológico. La instalación ha incorporado un dispositivo inteligente que monitoriza en tiempo real la actividad de cada nadador y envía alertas al personal de socorrismo ante posibles situaciones de riesgo.
El concejal de Deportes, Juan Miguel Bayonas, ha presentado esta novedad junto a Manuel Moreno Díaz, gerente de la empresa Ebone en Murcia, y José Miguel López López, director de relaciones institucionales de la firma Nagi Smartpool. Según han explicado, el sistema ya está en uso por parte de los usuarios y está recibiendo una valoración muy positiva entre quienes lo han probado.
Este sistema se basa en un pequeño dispositivo que el nadador coloca en las gafas o en el gorro. A partir de ahí, la tecnología registra distintos parámetros de cada sesión, como el tiempo total de nado, la distancia recorrida o el ritmo mantenido en cada tramo.
Gracias a estos datos, los usuarios pueden revisar después sus entrenamientos y comprobar si están mejorando su condición física o su rendimiento deportivo. El sistema resulta útil tanto para quienes practican natación por salud como para quienes siguen planes de entrenamiento con objetivos deportivos más exigentes.
Además, la herramienta tiene una fuerte componente motivacional. Permite fijar objetivos personales, comparar sesiones y visualizar los progresos logrados. De este modo, convierte los datos en un estímulo adicional para mantener la constancia en la práctica deportiva y para intentar alcanzar nuevas metas en la piscina.
Tecnología también al servicio de la seguridad
La misma tecnología incluye una función específica para reforzar la seguridad dentro del vaso. El dispositivo detecta cuándo un nadador permanece bajo el agua más tiempo del considerado habitual y, si identifica una posible situación de riesgo, genera de inmediato una alerta.
Esa señal llega al dispositivo que lleva el socorrista, lo que le permite comprobar con rapidez si la persona necesita ayuda. Así, el personal de vigilancia puede localizar antes una posible incidencia y, si fuera necesario, intervenir de forma inmediata.
Desde la instalación han subrayado que este sistema no sustituye la vigilancia profesional, sino que la complementa. La información adicional que aporta puede mejorar la capacidad de respuesta del equipo de socorrismo ante cualquier eventualidad.
La principal ventaja de esta tecnología es precisamente la combinación de sus dos vertientes. Por un lado, ofrece al nadador información detallada sobre su entrenamiento y actúa como herramienta de motivación. Por otro, facilita a los profesionales de la piscina una ayuda extra para detectar con mayor rapidez posibles situaciones de riesgo en el agua.

