La Región de Murcia lidera la obra nueva y la rehabilitación con un aumento del 20,8% en 2026

La Región de Murcia ha incrementado un 20,82% la superficie visada para obra nueva y rehabilitación en el primer semestre de 2026. Este avance la sitúa entre las comunidades con mayor crecimiento de España y por encima de la media nacional.

Según las estadísticas de visado de los Colegios de Arquitectos, difundidas por el Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España (CSCAE), la Región se ha colocado como la quinta autonomía con mayor aumento. Solo la superan Baleares, Aragón, País Vasco y Madrid, que han registrado incrementos más elevados en este periodo.

Este comportamiento se enmarca en un crecimiento generalizado de la superficie visada en todo el país. Entre enero y junio, España ha aumentado un 18% la superficie total visada, hasta alcanzar los 20,99 millones de metros cuadrados. Es el mejor dato de la serie desde 2019 y refleja una reactivación notable de la actividad constructora.

En la Región de Murcia, la rehabilitación residencial también ha mostrado un dinamismo destacado. La superficie visada para este tipo de actuaciones ha crecido un 25,4% en los seis primeros meses del año. De este modo, la Comunidad se ha situado en el grupo de territorios con evolución positiva en rehabilitación, junto a Canarias, Baleares, Aragón, Castilla y León, Extremadura, País Vasco, Galicia, Cantabria, Castilla-La Mancha, Andalucía, Madrid y Navarra.

Tendencia nacional en la rehabilitación

A nivel estatal, la superficie visada para gran rehabilitación ha aumentado un 12% en el primer semestre, hasta los 5,43 millones de metros cuadrados. Dentro de este apartado, la rehabilitación residencial ha avanzado aún más, con un crecimiento del 13% y 3,10 millones de metros cuadrados visados.

Este volumen supone el mejor registro de la serie histórica y es un 126% superior al del mismo periodo de 2019. Por tanto, la mejora y actualización del parque de viviendas ha ganado peso en el conjunto del sector, impulsada por actuaciones de mayor envergadura y por una mayor sensibilidad hacia la eficiencia energética.

Sin embargo, el número de viviendas visadas para gran rehabilitación ha descendido un 8% respecto al primer semestre de 2025, hasta las 28.411 unidades. El CSCAE ha explicado que esta aparente contradicción se debe al peso creciente de intervenciones parciales y obras centradas en elementos comunes de los edificios.

Según el organismo, se han multiplicado los proyectos sobre fachadas, cubiertas y otros componentes compartidos de los inmuebles. Estas actuaciones buscan mejorar la eficiencia energética y alargar la vida útil de los edificios, aunque no siempre suponen una rehabilitación integral de cada vivienda.

La obra nueva tira del crecimiento

En paralelo al avance de la rehabilitación, la obra nueva se ha consolidado como el principal motor del crecimiento nacional. En España, la superficie total visada para obra nueva ha aumentado un 20% entre enero y junio, hasta los 15,56 millones de metros cuadrados.

En ese periodo se han autorizado 72.056 viviendas de nueva planta, lo que supone 12.682 más que un año antes. El incremento ha sido del 21,36% y confirma un repunte de la promoción residencial, con proyectos que agrupan un número significativo de viviendas en distintas zonas del territorio.

La superficie residencial de obra nueva ha crecido un 19%, hasta los 11,78 millones de metros cuadrados. Por su parte, la superficie no residencial, que incluye usos como oficinas, comercios o equipamientos, ha avanzado un 23,47%, hasta alcanzar los 3,78 millones de metros cuadrados.

El CSCAE ha subrayado que, por primera vez desde 2019, los mejores registros de la actividad constructora se concentran en la obra nueva. A su juicio, se han identificado promociones con muchas viviendas que han impulsado las cifras globales y han contribuido al aumento de la superficie visada.

No obstante, la organización ha advertido de que el ritmo de creación de hogares sigue siendo superior a la construcción de vivienda. Esta diferencia mantiene la presión sobre el mercado residencial y explica que, pese al repunte de la obra nueva y la rehabilitación, persistan tensiones en el acceso a la vivienda.