Cartagena ha conmemorado este viernes el Día Mundial de la Salud Mental con un acto público centrado en la juventud, el impacto de las redes sociales y la lucha contra el estigma, organizado por el Ayuntamiento junto a Ápices Salud Mental y TP Cartagena RM en la plaza del Icue.
La alcaldesa, Noelia Arroyo, ha subrayado durante la convocatoria el compromiso del Consistorio con las personas que conviven con problemas de salud mental, sus familias y los profesionales que las atienden. Ha recordado que ese respaldo ya ha quedado reflejado en una declaración institucional aprobada por unanimidad en el Pleno municipal.
Según Arroyo, es clave normalizar la conversación sobre bienestar psicológico y pedir ayuda cuando haga falta. ‘Lo importante es seguir dándole naturalidad a que lo más importante es tener bienestar emocional, salud mental y quien no lo tenga tiene que pedir ayuda’, ha afirmado la regidora.
La alcaldesa ha destacado también la existencia de recursos coordinados en la ciudad para atender estos casos. ‘Existe una red de intervención sociosanitaria y comunitaria, donde todos los recursos se dan la mano para poder actuar y para poder acompañarles’, ha añadido.
Al acto se han sumado también los concejales Jesús Giménez, Manuel Torres, Cristina Mora, Isabel Andreu y Mercedes Graña, lo que ha reforzado el respaldo político a las demandas del movimiento asociativo en salud mental.
Alerta por el efecto de las redes en niños y adolescentes
La representante de Ápices Salud Mental, Pepa Hernández, ha centrado su intervención en el impacto de los entornos virtuales sobre la población infantil y juvenil. Ha advertido de que el uso intensivo de redes sociales está modificando la forma de relacionarse de los adolescentes y creando expectativas irreales.
‘El uso de las redes sociales está generando nuevos modelos de interrelación y expectativas no reales en nuestros jóvenes que ven lo maravilloso que se puede mostrar en un post, en un tuit, pero que realmente son situaciones que no pasan en la vida real y está generando que baje la edad en la que nuestros jóvenes empiezan a pedir ayuda’, ha señalado Hernández.
Según ha explicado, este contexto digital está provocando casos crecientes de aislamiento e inestabilidad emocional entre chicos y chicas cada vez más jóvenes. La entidad considera que esta realidad obliga a reforzar tanto la prevención como los recursos de apoyo psicológico temprano.
Durante el acto, los miembros de Ápices Salud Mental han leído un manifiesto elaborado por el Comité Pro Salud Mental En Primera Persona y la Red Estatal de Mujeres de la Confederación Salud Mental España. El texto ha puesto el foco en los factores sociales que influyen en el bienestar psicológico, especialmente entre la juventud y quienes buscan una vida independiente.
El manifiesto denuncia los efectos de la precariedad laboral y de las dificultades para acceder a una vivienda digna. También alerta sobre el ciberacoso y la presión digital que sufren muchas personas en su día a día, lo que complica sus proyectos de vida autónoma.
Las organizaciones firmantes reclaman además que se articulen medidas de apoyo comunitario desde la infancia y la adolescencia. Consideran esencial garantizar entornos seguros en escuelas, barrios y espacios de ocio, así como incluir la voz directa de las personas con problemas de salud mental en el diseño de las políticas públicas.
De esta forma, el acto en la plaza del Icue ha servido no solo para conmemorar el Día Mundial de la Salud Mental, sino también para visibilizar las demandas del movimiento asociativo y recordar la necesidad de invertir en prevención, apoyo emocional y redes comunitarias de acompañamiento.

