Felipe VI ha inaugurado este jueves el curso académico de las universidades españolas en la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT), donde ha alertado sobre los riesgos de la desinformación y del uso inadecuado de la inteligencia artificial. El monarca ha reivindicado el papel de los centros universitarios como espacios clave para transformar la información en conocimiento y formar criterio ciudadano.
Durante su intervención de cierre del acto, el Rey ha puesto en valor a la UPCT, a la que ha definido como ‘heredera de una larga tradición de ingeniería y vocación de servicio’. Además, ha descrito Cartagena como ‘un lugar de encuentros, de emprendimiento, de ciencia y de navegación’, subrayando su relevancia histórica y académica.
Felipe VI se ha dirigido de forma especial a los nuevos estudiantes, que estos días inician su vida universitaria. Ha recordado que muchos llegan por primera vez al campus, ‘cuando todavía no conoces a nadie y está todo por descubrir’, una etapa que ha presentado como decisiva para su formación personal y profesional.
El Rey ha compartido también una reflexión personal al mencionar la reciente incorporación de la Princesa Leonor a sus estudios de Ciencias Políticas en la Universidad Carlos III. Ha asegurado que, junto a la Reina Letizia, viven este momento ‘con esa mezcla de ilusión, orgullo e incertidumbre‘. Con este ejemplo ha querido acercarse a la experiencia de las familias que ven a sus hijos comenzar la universidad.
Universidad frente a la desinformación
En su discurso, Felipe VI ha defendido de forma explícita el papel de la universidad frente a la desinformación. Ha pedido que la institución ‘nos ayude a salir de espacios cerrados y convertir la información en conocimiento y el conocimiento en criterio’. Según ha advertido, el riesgo es ‘encerrarnos en unas cámaras de eco que nos reafirman solo en lo que ya pensamos, en lo que creemos, haciéndonos inmunes a la diferencia, a la diversidad, incapaces de mirar más allá’.
El monarca ha señalado que internet ‘ha multiplicado la conversación, pero no estoy seguro de que haya multiplicado en la misma medida la disputatio’. Con esta referencia a las primeras universidades europeas, ha recordado que la tradición académica se basaba en someter cada cuestión a argumentos, objeciones y respuestas. Ha defendido así el debate razonado como antídoto frente a la polarización.
Felipe VI ha insistido en que las universidades deben favorecer espacios abiertos, donde se escuchen puntos de vista diferentes y se evalúen los datos con rigor. De este modo, ha enlazado la lucha contra la desinformación con la calidad democrática y la capacidad de la ciudadanía para tomar decisiones informadas.
En paralelo, el Rey ha destacado el papel de los profesores e investigadores como piezas centrales del sistema universitario. Les ha trasladado su ‘reconocimiento y gratitud‘ y les ha deseado ‘ánimo’ para seguir avanzando en su trabajo docente y científico.
Reto y potencial de la inteligencia artificial
Otro de los ejes de su intervención ha sido la inteligencia artificial, a la que ha calificado como ‘una herramienta extraordinaria siempre y cuando aprendamos a usarla, a gobernarla, a vincularla a ese control último que debe ser la inteligencia humana’. Ha insistido en que lo decisivo es el ‘para qué’ se utiliza esta tecnología.
En ese sentido, ha defendido la importancia de ‘conocer sus posibilidades, comprender sus límites y orientar su uso‘ para que ‘no se convierta en un catalizador de desigualdades, sino en un instrumento al servicio del bien común’. Ha situado así a las universidades como espacios idóneos para analizar los impactos de la inteligencia artificial y formar profesionales capaces de usarla con responsabilidad.
Felipe VI ha descrito la universidad como ‘un espacio donde se amplíen las fronteras del saber y donde se aprenda a convivir con la discrepancia y a ejercer una ciudadanía libre y responsable’. Ha subrayado que, más allá de impartir conocimientos técnicos, ‘la Universidad forma ciudadanos’.
El Rey ha aprovechado su visita para reivindicar figuras científicas vinculadas a Cartagena, como Isaac Peral, al que ha recordado como inventor del submarino. A su juicio, su trayectoria demuestra que ‘ampliar los horizontes del conocimiento requiere mucho trabajo’. Con este ejemplo ha querido ilustrar el valor del esfuerzo y la perseverancia en la investigación.
Más recursos y colaboración con la sociedad
En la parte final de su discurso, Felipe VI ha reclamado a las instituciones y a la sociedad ‘recursos, confianza y autonomía para investigar, enseñar y pensar con libertad’. Ha defendido que estas condiciones son esenciales para que las universidades puedan cumplir su misión y responder a los retos actuales.
Asimismo, ha apostado por reforzar la colaboración con las empresas y con el exterior. Ha afirmado que el conocimiento crece ‘cuando se contrasta con otras realidades‘, por lo que ha animado a intensificar los vínculos entre el mundo académico, el tejido productivo y otros entornos internacionales.
Tras las palabras del Rey, el acto se ha dado por concluido con la inauguración formal del curso universitario en España. La ceremonia ha terminado con la interpretación de ‘Gaudeamus Igitur’ por parte de la Unidad de Música de la Academia General del Aire y del Espacio y de la Coral de la Universidad Politécnica de Cartagena.

