Un total de 101 personas migrantes en situación irregular han sido interceptadas este lunes 12 de octubre cuando viajaban en siete pateras localizadas frente a las costas de Cartagena y el entorno de Cabo de Palos. En el operativo han participado la Guardia Civil, Salvamento Marítimo y el Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria, según ha informado la Delegación del Gobierno.
Las dos primeras embarcaciones, en las que viajaban 10 y 42 personas respectivamente, han sido detectadas por el Sistema Integrado de Vigilancia Exterior (SIVE). Este sistema vigila el litoral mediante radares y cámaras y permite alertar de la presencia de embarcaciones sospechosas a varios kilómetros de la costa.
Tras el aviso del SIVE, patrullas territoriales de la Guardia Civil se han desplazado hasta los puntos de desembarco, situados en Cala Reona y Punta de la Espada. Los agentes han interceptado allí a los ocupantes nada más tocar tierra, lo que ha permitido controlar el grupo desde el primer momento y evitar posibles fugas hacia zonas cercanas.
Las otras cinco pateras, con 7, 11, 9, 12 y 10 personas a bordo, han sido localizadas ya en alta mar. En este segundo bloque de intervenciones han actuado embarcaciones del Servicio Marítimo Provincial de la Guardia Civil, Salvamento Marítimo y Vigilancia Aduanera, que han detectado las lanchas a una distancia de entre 10 y 15 millas náuticas de Monte Cenizas.
Distribución de los rescatados
Del total de 101 personas rescatadas, 83 son varones adultos, 4 son mujeres y 14 son menores de edad. Esta presencia de menores obliga a activar protocolos específicos de protección, por lo que se ha comunicado la situación a los servicios competentes.
Tras la interceptación en mar y tierra, todas las personas han sido trasladadas al puerto de Cartagena. Hasta este punto se ha desplazado un dispositivo de Cruz Roja, que ha prestado la primera atención humanitaria. El personal sanitario ha realizado controles básicos de salud y ha certificado el buen estado general de los migrantes.
En estos dispositivos se facilita agua, alimentos, mantas y ropa seca a los rescatados, ya que muchas travesías se realizan en condiciones precarias y durante varias horas. Además, se realiza una primera identificación y se presta apoyo psicosocial cuando es necesario.
Una vez completada la atención sanitaria inicial, los ocupantes de las siete pateras han quedado a disposición de la Policía Nacional. Este cuerpo es el encargado de tramitar los expedientes de devolución, un procedimiento que se abre de forma habitual en estos casos y que puede incluir la derivación a centros de estancia temporal y la coordinación con los países de origen.
La llegada de estas embarcaciones confirma la continuidad de las rutas irregulares por mar hacia el litoral murciano. Cada operación de rescate exige la movilización de medios humanos y materiales de varios cuerpos, así como la coordinación posterior con los servicios sociales y sanitarios.

