Los equipos voluntarios de Salvamento Marítimo de Cruz Roja en la Región de Murcia han sumado 321 activaciones entre enero y septiembre de 2026, de las que 268 se han traducido en servicios efectivos en el mar y 53 se han anulado por distintos motivos tras ponerse el dispositivo en marcha.
Según ha detallado María José Vera, directora del Área de Emergencias de Cruz Roja en la Región de Murcia, estas cifras muestran un dispositivo preparado de forma permanente. Vera ha subrayado que los equipos se mantienen en alerta las 24 horas del día y que se activan con un tiempo de respuesta de unos 45 minutos. Ha destacado que esa capacidad de reacción se mantiene incluso en los avisos que luego se cancelan porque finalmente no requieren intervención.
La mayor parte de la actividad se ha centrado en el salvamento marítimo. De los 268 servicios efectivos, 178 han sido operaciones de salvamento. Este tipo de actuaciones ha concentrado, por tanto, dos de cada tres salidas realizadas por las embarcaciones y dotaciones voluntarias.
Dentro de estas intervenciones de salvamento destacan los 141 remolques a embarcaciones averiadas o a la deriva, que han supuesto más de la mitad de toda la actividad registrada. Además, los equipos han participado en 24 búsquedas de personas y náufragos y han llevado a cabo 6 rescates efectivos de personas en situación de emergencia en el mar.
Actividad marcada por el verano
La actividad de Salvamento Marítimo de Cruz Roja ha seguido el ritmo de la temporada estival, cuando aumenta notablemente la navegación de recreo y la presencia de embarcaciones en la costa murciana. Solo en julio y agosto se han realizado 104 servicios, casi el 40 por ciento del total de intervenciones de este año, con un máximo de 54 actuaciones en el mes de agosto.
Las dotaciones de personal voluntario de las siete ubicaciones de Cruz Roja en la Región han concentrado estos trabajos. En concreto, las unidades LS Kai, con 57 servicios, LS Buena Esperanza, con 50, LS Moraga, con 45, y LS Punta de Algas, con 42, se han situado como las más activas en este periodo. El resto de bases, LS Atenea, LS Poniente, LS Pandora y LS MAY-00, han completado el dispositivo en la costa regional.
LS Moraga, con base en San Pedro del Pinatar, ha tenido un papel destacado. Esta embarcación fue entregada por Salvamento Marítimo en 2025 y ha completado ya su primer año de servicio operativo. Sus 45 intervenciones en 2026 reflejan la rápida integración de este recurso en la red de rescate y asistencia en la zona, especialmente en un enclave tan sensible para la seguridad náutica como el entorno de San Pedro del Pinatar.
Preparación continua para emergencias
Detrás de cada salida de estos equipos hay una preparación constante para garantizar una respuesta segura y eficaz. En lo que va de año se han realizado 38 ejercicios y adiestramientos, 27 de ellos centrados en la formación de tripulaciones. Estos entrenamientos permiten que el personal voluntario practique maniobras de rescate, coordinación entre embarcaciones y protocolos de seguridad.
A esa preparación se suman 16 servicios de seguridad marítima, como acompañamientos de embarcaciones en situaciones de riesgo o en trayectos especialmente delicados, y cuatro intervenciones específicas de lucha contra la contaminación marina. Estas actuaciones buscan proteger tanto a las personas como al medio ambiente marino cuando se detecta un posible vertido o incidencia contaminante.
El dispositivo también ha participado en simulacros complejos. Ese entrenamiento se ha puesto a prueba en el ejercicio Cartago 26, organizado por la Armada Española en San Pedro del Pinatar. En este simulacro se ha recreado el rescate de un submarino y la atención a sus tripulantes, que simulaban ser víctimas. La participación en este tipo de ejercicios permite coordinarse con otros cuerpos y verificar que los protocolos funcionan también en escenarios de alta exigencia técnica.
Sobre esta forma de trabajar, María José Vera ha insistido en que ‘no importa si es un ejercicio o una emergencia real: la respuesta tiene que ser la misma, rápida, coordinada y humanitaria’. De este modo, Cruz Roja busca que la población reciba siempre un nivel de atención homogéneo, independientemente del tipo de aviso.
Un dispositivo basado en la coordinación y el voluntariado
Cruz Roja recuerda que ninguna de estas cifras se entiende sin la coordinación con el resto de entidades del sistema de emergencias. La organización opera bajo el Convenio Marco de Cooperación con Salvamento Marítimo y actúa siempre a las órdenes de su Centro de Coordinación de Cartagena, que centraliza los avisos y decide la movilización de medios.
Además, Cruz Roja colabora con el Plan Copla, la Guardia Civil y la Armada. La entidad destaca de forma especial la aportación de la Comunidad Autónoma a través del teléfono de emergencias ‘1-1-2’. En palabras de la propia organización, esta colaboración ‘es sin duda fundamental para la seguridad en la mar en todo el litoral y especialmente dentro del Mar Menor, donde actualmente operan dos embarcaciones gracias a esta colaboración’.
Fruto de este trabajo conjunto, solo este año se han contabilizado 21 servicios como acciones de colaboración con otras entidades. Estas actuaciones suelen implicar coordinación de recursos, apoyo mutuo en grandes dispositivos o refuerzo de medios en situaciones de especial complejidad.
La directora autonómica del Área de Socorros y Emergencias de Cruz Roja en la Región ha querido destacar el componente humano que hay detrás de todas estas intervenciones. Según ha subrayado, ‘cada cifra tiene detrás a muchas personas voluntarias, concretamente a un equipo de 272 personas, que han dejado lo que estaban haciendo para ayudar a otras. Es un orgullo para Cruz Roja y un servicio que no sería posible sin su compromiso y sin la colaboración de todas las entidades con las que trabajamos codo con codo’.
Vera ha insistido también en el trabajo de sensibilización que realizan estos equipos entre la ciudadanía para reducir los riesgos en la navegación de recreo. ‘Es por todo ello que los equipos voluntarios de Cruz Roja no se cansan de intentar sensibilizar a la población sobre el hecho de que para tener una navegación segura, toda precaución es poca en la mar y hay que revisar concienzudamente la embarcación antes de zarpar y consultar la previsión meteorológica. Por supuesto, ante cualquier emergencia, llamar al ‘1-1-2», ha concluido la responsable, que ha recordado que la prevención y la llamada temprana son claves para que las intervenciones sean más rápidas y eficaces.

