La suspensión del permiso de obras para levantar un muro entre Javalí Nuevo y Javalí Viejo ha sido recibida con satisfacción por representantes vecinales y del Grupo Municipal Socialista en Murcia, que han atribuido el cambio al peso de la movilización ciudadana y han criticado la falta de diálogo previo por parte del Ayuntamiento.
El portavoz del Grupo Municipal Socialista en Murcia, Ginés Ruiz, ha valorado positivamente que el Gobierno local haya frenado el proyecto. Sin embargo, ha rechazado que el equipo de gobierno haya mantenido una comunicación constante con los residentes afectados, tal y como sostiene el Ayuntamiento.
‘Nos alegramos de que por fin la alcaldesa Rebeca Pérez haya escuchado a los vecinos, pero no es cierto que hayan estado hablando continuamente con ellos. Durante todo este tiempo los han ignorado‘, ha afirmado Ruiz. El portavoz socialista ha añadido que, si se hubiera contado con la opinión de los afectados desde el inicio, ‘no habríamos llegado hasta aquí’.
Ruiz ha defendido que el Ayuntamiento debe escuchar a la ciudadanía antes de tomar decisiones que alteren su día a día. ‘Escuchar antes de decidir no debería ser tan difícil’, ha señalado, en referencia al impacto que habría tenido el muro en la conexión habitual entre las dos pedanías murcianas.
Presión vecinal y crítica a la gestión municipal
La presidenta de la Junta Municipal de Javalí Nuevo, María Jesús Barquero, también ha celebrado la suspensión del permiso. Ha subrayado que el resultado no responde solo a una rectificación política, sino al esfuerzo mantenido de los habitantes de la zona.
‘Lo hemos logrado gracias a los vecinos y vecinas de nuestros pueblos, que desde el minuto uno se han movilizado, han estado a nuestro lado y han firmado un recurso contra la autorización dada por el Ayuntamiento a la empresa para cortar el camino’, ha asegurado Barquero.
Según ha explicado, la autorización municipal permitía a una empresa cortar un camino que usan a diario las personas de Javalí Nuevo y Javalí Viejo. Ese corte habría supuesto una barrera física entre ambas pedanías y un cambio importante en sus desplazamientos cotidianos.
Barquero ha advertido de que ‘esta situación jamás debería haberse producido’ y ha insistido en que cualquier posible acuerdo futuro debe contar con ambas localidades. Ha reclamado que la postura de los vecinos tenga ‘un peso real‘ en todas las decisiones relacionadas con su presente y su futuro.
Tanto Ruiz como Barquero han coincidido en que el caso del muro entre Javalí Nuevo y Javalí Viejo demuestra la importancia de abrir procesos de información y participación antes de autorizar obras que afectan de forma directa a la vida diaria de los vecinos.

