El nuevo Estatuto del Estudiante Universitario, aprobado este martes por el Consejo de Ministros, ha reforzado los derechos de conciliación, salud mental y apoyo educativo para todo el alumnado, y ha contado con una amplia participación de universidades y consejos de estudiantes, incluida la Universidad de Murcia.
El Consejo de Estudiantes de la Universidad de Murcia (CEUM) ha celebrado la aprobación de esta norma, que ha actualizado una regulación vigente desde hace 16 años. La organización ha subrayado que el texto ha llegado tras tres años de trabajo y negociación con comunidades autónomas, 95 rectores y rectoras, consejos de estudiantes y asociaciones universitarias.
El CEUM ha descrito el Estatuto como un ‘texto de máximo consenso’. Según ha explicado su presidente, Antonio Nicolás Fenoll, ‘aunque el Real Decreto lo publique el Gobierno, el texto lo hemos redactado codo con codo rectores y rectoras y consejos de estudiantes’. A su juicio, ‘no podía ser de otra forma pues el Estatuto es para los estudiantes y para toda la universidad’.
Fenoll ha destacado además que ‘el consenso ha sido histórico’. Ha expresado su deseo de que ‘pronto se repita porque en esta ocasión hemos conseguido echar una mano a miles de estudiantes que se esfuerzan día a día en nuestros campus’.
Más conciliación y cobertura para todo el sistema
Desde la representación estudiantil han remarcado que el objetivo principal del nuevo Estatuto es ‘reforzar el ascensor social que representa la universidad‘. El texto se aplica a todas las instituciones de educación superior, ‘sea pública o privada, presencial u online, en territorio español o exterior’.
Entre los avances regulados figura el derecho a la conciliación de los estudios con la vida laboral y familiar. Esta medida responde a una realidad donde, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), trabaja el 30% de los estudiantes de grado, el 70% de los de máster y el 90% de los de doctorado.
El nuevo marco jurídico ha actualizado la normativa a un escenario con más estudios online, más prácticas curriculares y más universidades privadas. El texto ha tenido en cuenta el fuerte incremento de la formación a distancia, que ha situado a España como el país de Europa occidental con más estudiantes en esta modalidad. También ha recogido la oferta generalizada de prácticas curriculares y la creación exponencial de universidades privadas, que han pasado de 28 a 49 en una década, mientras las públicas no han variado.
Apoyo a la discapacidad y a la salud mental
La norma ha consolidado el derecho a adaptaciones para estudiantes con discapacidad y con necesidades específicas de apoyo educativo (NEAE). Estas medidas se extienden a alumnado con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), dislexia, discalculia y otras dificultades de aprendizaje.
Asimismo, el Estatuto ha reconocido el derecho a una orientación socio-profesional personalizada, orientada a mejorar la empleabilidad, mantener la motivación y reducir el abandono o el absentismo. Esta orientación deberá acompañar a los estudiantes durante su trayectoria académica para facilitar decisiones formativas y profesionales.
El texto ha incorporado también el derecho a la atención psicológica y al cuidado de la salud mental del estudiantado. Según se recoge, esta medida se impulsa junto con las comunidades para ‘mitigar que uno de cada dos estudiantes presentan síntomas depresivos y de ansiedad, llegando a uno de cada cinco universitarios con pensamientos suicidas’.
Respuesta al profesorado y petición de un estatuto propio docente
El CEUM ha salido al paso del ‘escepticismo’ de algunos sectores del profesorado ante los ‘nuevos deberes’ que plantea el Estatuto y la ausencia de un estatuto específico para el personal docente universitario. La organización ha señalado que las nuevas tareas ‘recaen principalmente sobre especialistas y personal técnico, no sobre los docentes’.
Al mismo tiempo, el Consejo de Estudiantes se ha sumado a las reivindicaciones que piden un estatuto propio para el profesorado universitario. Ha criticado que durante la actual legislatura el Gobierno central no haya abordado esta demanda, que consideran necesaria para ordenar funciones, derechos y deberes del personal docente.
La Universidad de Murcia ha participado directamente en la redacción del Real Decreto tanto a través de sus representantes estudiantiles como desde el equipo rectoral. Para el CEUM, esta implicación ha permitido incorporar la experiencia de los campus y ajustar mejor el Estatuto a la realidad del alumnado y del profesorado.

