Un equipo de la Universidad de Murcia ha desarrollado una reacción química inédita que permite modificar directamente moléculas de interés farmacológico mediante luz visible y hierro, lo que abre la puerta a diseñar fármacos más rápido, con menos pasos y de forma más sostenible.
El trabajo lo ha liderado el profesor de Química Inorgánica Francisco Juliá-Hernández, al frente del grupo ‘Fotocatálisis y Metodología Sintética’ de la UMU. El equipo ha ideado una tecnología que transforma ácidos carboxílicos en compuestos de boro usando fotocatálisis y catalizadores basados en hierro, un metal barato, muy abundante y no tóxico.
Hasta ahora, este tipo de transformación requería varias etapas intermedias. La nueva metodología ha eliminado esos pasos previos y ha simplificado el proceso. Según la Universidad de Murcia, la reacción es ‘más directa, rápida y sostenible’, lo que la hace especialmente atractiva para la industria farmacéutica y la investigación académica.
El estudio lo han firmado Paula Visiedo-Jiménez, Quentin Ordan, Sarah-Jayne Burlingham y el propio Francisco Juliá-Hernández. Los resultados se han publicado en la revista Journal of the American Chemical Society (JACS), una de las cabeceras de referencia en química a nivel internacional.
Impacto científico de la publicación
El artículo ha superado las 10.000 descargas en solo una semana, según la UMU. Esta cifra multiplica por diez la media de descargas habituales de otros trabajos de la misma revista en el mismo periodo. Este interés apunta a un fuerte impacto potencial de la metodología en la comunidad científica.
Los compuestos de boro son herramientas clave en química orgánica y en el diseño de nuevos medicamentos. Permiten construir y modificar moléculas con precisión. En este caso, el método de la UMU sustituye un grupo carboxílico por un grupo borónico dentro de la misma molécula.
Este cambio estructural puede alterar propiedades muy relevantes de un fármaco. Por ejemplo, su actividad farmacológica, su estabilidad o su forma de comportarse en el organismo. Así, una misma molécula base puede dar lugar a derivados con efectos diferentes o mejorados.
Aplicación directa sobre medicamentos existentes
Una de las principales ventajas de la nueva reacción es que puede aplicarse directamente sobre fármacos ya conocidos. La UMU ha demostrado su utilidad con medicamentos concretos, como los antiinflamatorios oxaprozina y fenbufeno, o el quimioterápico clorambucilo.
La metodología también funciona sobre esteroides y diversos productos naturales. Esto permite modificar estructuras complejas sin necesidad de sintetizarlas desde cero. De esta forma, se pueden generar nuevos candidatos a medicamento a partir de compuestos ya aprobados o bien estudiados.
Además, la investigación ha mostrado que recursos químicos sencillos y de bajo coste, como el ácido acético, pueden convertirse en reactivos de alto valor añadido utilizando esta misma tecnología. Este enfoque amplía el abanico de materias primas disponibles para la síntesis avanzada de compuestos farmacéuticos.
Otra de las aplicaciones destacadas de la herramienta es la mejora de la estabilidad metabólica de los fármacos. Los investigadores han señalado que esta reacción puede ayudar a evitar que el metabolismo destruya el principio activo antes de que actúe, lo que podría prolongar su efecto o permitir dosis más ajustadas.
‘Proporcionamos una nueva herramienta para diseñar los fármacos del futuro, facilitando la exploración de nuevas estructuras con potencial interés farmacéutico’, ha subrayado Francisco Juliá-Hernández al presentar los resultados del estudio.
La investigación ha contado con financiación de la Agencia Estatal de Investigación y de la Fundación Séneca-Agencia de Ciencia y Tecnología de la Región de Murcia. Estas ayudas han permitido desarrollar una tecnología que sitúa a la Universidad de Murcia en la primera línea internacional de la investigación en fotocatálisis aplicada al diseño de medicamentos.

