La Región de Murcia se ha situado, junto a Extremadura, entre las comunidades con menor porcentaje de empleo expuesto a la inteligencia artificial generativa, según el último Observatorio Trimestral del Mercado de Trabajo elaborado por BBVA Research y Fedea. En el conjunto de España, algo más del 30% de los puestos se ha clasificado como de alta exposición a esta tecnología, aunque el impacto sobre el volumen total de empleo aún no ha sido negativo.
El informe, presentado este jueves, señala que las ocupaciones con mayor exposición potencial a la inteligencia artificial generativa han registrado desde 2022 un crecimiento del empleo por encima de la media nacional. Los autores subrayan que, por ahora, no se ha observado una relación clara entre la penetración de estas herramientas y una destrucción agregada de puestos de trabajo.
Diferencias por estudios, edad y nacionalidad
La exposición a la inteligencia artificial varía de forma intensa según la cualificación, la edad, el sector y la nacionalidad de los trabajadores. Más del 40% de las personas ocupadas con estudios superiores trabaja en puestos de alta exposición, frente a apenas el 15% de quienes solo cuentan con Educación Secundaria Obligatoria o menos.
En sentido inverso, casi la mitad de quienes tienen menor nivel educativo se concentra en ocupaciones de baja exposición. Entre los profesionales más cualificados, esa proporción no alcanza el 10%, lo que refleja una clara segmentación del mercado laboral según la formación.
Por edades, la franja de 25 a 34 años registra la mayor exposición media a la inteligencia artificial y la mayor concentración en empleos altamente expuestos, cerca del 35%. El colectivo de 16 a 24 años presenta, en cambio, los niveles más bajos, mientras que a partir de los 35 años la exposición disminuye de forma gradual con la edad.
En cuanto a los sectores, las ramas de Tecnologías de la Información y Comunicación, las actividades financieras y de seguros y las inmobiliarias muestran los niveles más elevados de exposición. En estos ámbitos, más del 80% del empleo se concentra en ocupaciones muy vinculadas al uso de inteligencia artificial generativa.
Madrid y Cataluña concentran la mayor exposición
Desde el punto de vista territorial, la Comunidad de Madrid es la región con mayor porcentaje de empleo en el tramo de alta exposición, por encima del 40%. Cataluña se sitúa a continuación, mientras que los niveles más reducidos se registran en Extremadura y en la Región de Murcia.
El estudio también apunta diferencias por nacionalidad. Entre la población ocupada extranjera, más del 40% desarrolla su trabajo en ocupaciones de baja exposición y poco más del 20% en empleos de alta exposición. En cambio, entre los trabajadores de nacionalidad española, cerca de un tercio se ubica en puestos fuertemente expuestos a la inteligencia artificial.
El investigador asociado de Fedea, Florentino Felgueroso, ha explicado que no se ha detectado de momento un efecto claro de sustitución de empleo. Según ha señalado, ‘no se observa ningún tipo de desplazamiento del empleo debido a la inteligencia artificial. Pero sí que están surgiendo estudios en Estados Unidos, en el Reino Unido, que muestran que hay un efecto entre jóvenes entrantes en ocupaciones expresamente expuestas por la inteligencia artificial’.
El responsable de Análisis Económico de BBVA Research, Rafael Doménech, ha defendido durante la presentación que la inteligencia artificial ‘puede tener un impacto claramente positivo’. A su juicio, estas herramientas permiten asumir tareas de menor valor añadido y liberar tiempo para funciones más complejas.
Doménech ha resumido que ‘cuanta más exposición, mejor, para poder ser más productivos y para ver que nuestros salarios reales aumentan’. Ha advertido, sin embargo, de que una menor exposición no garantiza protección frente a los efectos indirectos de la inteligencia artificial. También ha alertado de que, aunque desaparecerán algunas ocupaciones, ‘lo peor que podría pasar es que fueran otros los que decidieran qué ocupaciones son las que tendrían que desaparecer’.
Por su parte, Elena Alfaro, responsable de Adopción de IA en BBVA, ha considerado que centrar el uso de estas tecnologías solo en recortar plantillas sería una visión muy ‘cortoplacista’. Según ha explicado, ‘lo que estamos viendo es que se automatizan tareas, que suelen ser las menos interesantes para las personas, pero no puestos enteros’. A su juicio, ‘va a haber tareas que desaparezcan, pero esto es distinto a pensar que la única ventaja de la IA es el ahorro de costes’.
Récord de nuevas entradas al mercado laboral
Además del análisis específico sobre inteligencia artificial, el Observatorio de BBVA Research y Fedea destaca que el número de nuevas incorporaciones al mercado laboral ha alcanzado en 2025 su máximo histórico, con más de 2,2 millones de personas. Este récord se ha debido principalmente al impulso de la inmigración.
Sin embargo, las vías de acceso muestran dinámicas distintas ante la tecnología. Los jóvenes que entran al mercado tras finalizar sus estudios en España se orientan sobre todo hacia ocupaciones de alta exposición a la inteligencia artificial. En cambio, entre la inmigración reciente predominan los empleos de baja exposición.
Las ocupaciones más expuestas a la inteligencia artificial presentan, en la actualidad, menores tasas de temporalidad y de subempleo por insuficiencia de horas entre los nuevos entrantes. En el caso del colectivo inmigrante, la brecha en subempleo entre los puestos de mayor y menor exposición supera los 20 puntos porcentuales.
Los investigadores señalan que estas diferencias reflejan sobre todo las características propias de cada profesión. Por tanto, advierten de que estos indicadores no permiten atribuir de forma directa a la inteligencia artificial las mejores o peores condiciones laborales observadas.
Impacto de la regularización extraordinaria
El informe también analiza la evolución reciente del empleo y de la actividad. Entre abril y junio de este año, la creación de empleo ha ganado dinamismo, con un crecimiento estimado del 0,7% trimestral en su indicador sintético, dos décimas más que en el primer trimestre. Las horas trabajadas han repuntado un 0,8% en el mismo periodo.
Según el estudio, los trabajadores de nacionalidad extranjera han explicado la mayor parte del aumento del empleo y del crecimiento de la población activa durante estos meses. Desde finales de 2019, la ocupación extranjera ha crecido un 59,6%, hasta superar los cinco millones de personas, y representa cerca del 70% de todo el empleo creado desde el cuarto trimestre de 2019.
Respecto al proceso de regularización extraordinaria de inmigrantes, la información disponible hasta agosto anticipa un repunte de la afiliación a la Seguridad Social del 1% en el tercer trimestre. Doménech ha señalado que ‘tendremos que esperar algunos trimestres más para ver cuál es el efecto de esta regularización masiva, no es inmediato ni es evidente’.
Aun así, ha apuntado que ‘posiblemente la regularización masiva esté haciendo que fácilmente podamos hablar de que incluso está duplicando la creación de empleo neta’. Según sus cálculos, sin este proceso ‘estaríamos más cerca de tasas de medio punto o seis décimas de crecimiento de la afiliación’.
BBVA Research y Fedea estiman que, sin regularización, la afiliación extranjera habría aumentado en 211.000 personas menos entre abril y agosto y el paro registrado habría bajado en 65.000 personas más. En cualquier caso, sus proyecciones apuntan a que la regularización extraordinaria podría elevar la afiliación a la Seguridad Social en unas 550.000 personas.
En cuanto al impacto macroeconómico, el informe advierte de que el efecto de este proceso sobre el PIB es incierto. La razón es que, en gran medida, se trata de la formalización de empleos que ya existían en la economía informal.
Por último, el estudio señala que el PIB por persona ocupada apenas ha avanzado un 0,1% trimestral. La productividad por hora trabajada se ha reducido un 0,2% y el indicador sintético de coste laboral ha crecido un 3,6% interanual en el segundo trimestre. La tasa de desempleo ha bajado una décima, hasta el 10,1%, apoyada en una caída del paro de larga duración del 49,8% desde su máximo de 2021, hasta 873.400 personas. La tasa de vacantes se ha mantenido estable en 0,63 puestos por cada 100 personas activas, unas 159.200 vacantes.

