El programa socioeducativo ‘Skateboarding Saved My Life’ del Ayuntamiento de Murcia se ha ampliado este curso a los barrios de San Basilio y Barriomar, donde prevé atender a un centenar de menores en situación de vulnerabilidad mediante actividades gratuitas de refuerzo educativo y práctica del skate.
La iniciativa se desarrolla con la colaboración de la entidad The Brotherhood. El proyecto combina refuerzo escolar, intervención socioeducativa y acompañamiento psicosocial. Utiliza el skateboarding como herramienta de motivación, integración y mejora de la autoestima entre los participantes.
Las actividades se han programado dos veces por semana durante todo el curso escolar. Serán gratuitas para las familias, y el Ayuntamiento pondrá a disposición de los menores todo el material necesario. Así lo ha informado el Consistorio murciano durante la presentación del programa.
En el acto han participado los concejales de Bienestar Social, Pilar Torres, y de Deportes, Miguel Ángel Noguera. También han asistido el presidente de la Junta Municipal de Distrito Norte, José Burruezo, y representantes de The Brotherhood, que colaboran en el desarrollo de las sesiones.
El programa ha dado este paso después de que cerca de 200 menores hayan participado en la experiencia piloto en la pedanía de Los Ramos desde su puesta en marcha. Los buenos resultados han impulsado su extensión a nuevos barrios del municipio.
Trabajo en red con Servicios Sociales y centros educativos
La iniciativa se coordina con los Servicios Sociales municipales, los centros educativos y las familias de los menores participantes. Este trabajo en red permite detectar casos, derivar usuarios y realizar un seguimiento continuado de la evolución de cada niño o niña.
En el programa se han abordado aspectos como la educación, la convivencia y la gestión emocional. También se ha trabajado el refuerzo de la autoestima y la prevención de conductas de riesgo, especialmente en edades preadolescentes.
El dispositivo incluye seguimiento educativo individualizado, orientación psicosocial y actividades grupales. Además, ofrece apoyo a las familias cuando las circunstancias lo requieren, para reforzar las dinámicas positivas también en el hogar.
Según los datos recopilados hasta la fecha, el 58,8% de los participantes son chicos y el 41,2% chicas. El grupo de edad de entre 10 y 14 años concentra casi la mitad de los usuarios atendidos en el programa.
Con la llegada a San Basilio y Barriomar, el proyecto podrá incorporar también a menores de zonas próximas. La selección se realizará en función de las necesidades que detecten los profesionales de los Servicios Sociales municipales y de los centros educativos.

