Un jurado popular juzga en Murcia a un hombre por matar a su vecino con un listón de madera

La Audiencia Provincial de Murcia ha iniciado este lunes el juicio con jurado contra un hombre acusado de matar a su vecino de 63 años en la pedanía de Vereda de la Basca, en Beniel, tras asestarle al menos 25 golpes con un listón de madera en enero de 2025. El procesado permanece en prisión provisional desde dos días después del crimen y se enfrenta a penas que van desde los 13 años de cárcel que ha solicitado la Fiscalía por homicidio, hasta los 25 años de prisión o la prisión permanente revisable que pide la acusación particular por un delito de asesinato.

En las alegaciones iniciales, la representante del Ministerio Público ha calificado los hechos como un delito de homicidio y ha destacado la atenuante de reparación del daño. Ha recordado que el acusado ha consignado antes del inicio de la vista un total de 90.000 euros para indemnizar a los tres hermanos de la víctima, una cantidad que supera los 20.000 euros por hermano reclamados inicialmente por la propia Fiscalía.

Por su parte, el letrado de la acusación particular ha elevado la calificación jurídica a delito de asesinato y ha reclamado la prisión permanente revisable. Ha argumentado que concurren circunstancias de especial vulnerabilidad y exclusión social en la víctima, que dependía económicamente de su familia para poder subsistir. De forma subsidiaria, la acusación ha solicitado una condena de 25 años de cárcel al apreciar alevosía y ensañamiento en la agresión.

Ataque en tres fases sobre una víctima indefensa

En su relato de los hechos ante el jurado, el abogado de la acusación particular ha defendido que el acusado vigiló previamente a su vecino desde un repartidor de agua de una acequia y que arrancó una estaca del vallado posterior de una vivienda para utilizarla como arma. Según su versión, el ataque fue sorpresivo y se desarrolló en tres fases diferenciadas.

En la primera, siempre según la acusación, el procesado habría golpeado a la víctima cuando esta se encontraba sobre su bicicleta. A continuación, ya en el suelo, el agresor habría mantenido un castigo continuado mientras el hombre intentaba huir arrastrándose. Por último, el acusado se habría alejado unos metros y habría regresado para asestar nuevos golpes y asegurar el fallecimiento.

Ese supuesto tercer momento habría provocado, de acuerdo con la acusación, al menos 25 heridas y hasta 47 contusiones en distintas partes del cuerpo de la víctima. Estos datos deberán contrastarse durante la vista con los informes forenses y las declaraciones de los peritos médicos citados.

La defensa admite la autoría pero niega alevosía

En su intervención, la defensa ha admitido desde el inicio la autoría material de los hechos por parte de su representado. Sin embargo, ha rechazado que existiera una emboscada y ha negado de forma expresa la presencia de alevosía o ensañamiento en la agresión que acabó con la vida del vecino.

El letrado defensor ha centrado su alegato en las patologías y limitaciones del acusado. Ha detallado que tiene reconocido un 82% de discapacidad, padece miopía magna, presenta un desprendimiento de retina, sufre sordera profunda bilateral y arrastra trastornos de la personalidad e impulsividad vinculados al consumo de sustancias y a una historia personal traumática.

Además, la defensa ha impugnado la solicitud de prisión permanente revisable. Ha defendido que las circunstancias personales de la víctima no encajan, a su juicio, en los supuestos que la ley prevé para imponer esta pena excepcional, por lo que ha pedido al jurado que descarte esa posibilidad.

Cinco sesiones y testigos clave grabados en instrucción

El juicio se ha organizado en cinco sesiones de vista oral en la Audiencia Provincial. A lo largo de estas jornadas, el tribunal ha previsto escuchar a testigos presenciales, a familiares de la víctima, a agentes de la Policía Local y de la Guardia Civil, así como a peritos forenses y especialistas que han intervenido en la investigación y en la valoración médica.

Las partes han acordado que el procesado declare en la última sesión, justo antes de que se entregue al jurado el objeto del veredicto, previsto para el próximo lunes, 5 de octubre. Este martes está previsto que continúe la vista con la práctica de la prueba testifical.

Durante esta segunda jornada se reproducirán las grabaciones de dos testigos presenciales, tomadas de forma anticipada durante la fase de instrucción. Esta medida se adoptó debido a la avanzada edad y al delicado estado de salud de ambos. En la sesión de hoy se ha confirmado el reciente fallecimiento de uno de ellos, por lo que su testimonio solo podrá valorarse a través de esa grabación.

El jurado deberá determinar, a partir de todas las pruebas, si el acusado abordó a su vecino mientras este conversaba sobre la bicicleta y lo golpeó en la cabeza con un listón de madera. También tendrá que valorar si el ataque continuó en el suelo con la intención de aumentar su sufrimiento y si, tras la agresión, el procesado acudió al domicilio de su abuela para confesar lo ocurrido.

Asimismo, los miembros del tribunal popular deberán ponderar el grado de afectación mental del acusado. Para ello analizarán si sus patologías previas y el consumo de drogas han alterado sus facultades cognitivas y volitivas en el momento del crimen. Esa valoración resultará clave para fijar la responsabilidad penal y la eventual condena.