Un jurado popular decidirá si hubo asesinato en la muerte a golpes de un vecino en Beniel

La Audiencia Provincial de Murcia ha iniciado este lunes el juicio con jurado a un joven de 23 años acusado de matar a golpes a su vecino de 63 años en Beniel, en enero de 2025, un caso marcado por las dudas sobre su capacidad mental y en el que se decidirá si se trató de homicidio o asesinato.

La vista se celebra en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial y se ha fijado un calendario de ocho sesiones. El tribunal ha previsto una fase inicial para la selección del jurado y el interrogatorio del procesado.

A continuación, el juicio continuará con las declaraciones de testigos presenciales, familiares del fallecido y agentes policiales. Después se practicarán las pruebas periciales médicas y se presentarán los informes finales antes de entregar el objeto del veredicto al jurado popular para su deliberación.

Peticiones de pena enfrentadas

La Fiscalía ha solicitado para el acusado 13 años de prisión por un delito de homicidio. Además, ha reclamado que se indemnice con 20.000 euros a cada uno de los tres hermanos de la víctima, en concepto de responsabilidad civil.

La defensa, por su parte, ha pedido que se aplique la circunstancia de eximente incompleta. Basa esta petición en las graves patologías que padece el joven y en su elevado grado de discapacidad reconocida.

En el lado contrario, la acusación particular ejercida por los familiares del fallecido ha elevado la calificación jurídica a un delito de asesinato. El tribunal deberá valorar si concurren circunstancias como la alevosía o un sufrimiento especialmente cruel que justificarían esta calificación más grave.

Un acusado con un 82% de discapacidad

El auto de hechos justiciables detalla que el procesado tiene reconocida una discapacidad del 82%. Este grado se debe a patologías sensoriales y a diversos trastornos mentales y del comportamiento ligados al consumo de sustancias.

La causa analizará en qué medida estos padecimientos han podido limitar o anular sus capacidades cognitivas durante la agresión. Es decir, si el acusado podía comprender plenamente lo que hacía y actuar conforme a esa comprensión.

El tribunal y el jurado popular deberán escuchar a los peritos médicos sobre este extremo. Sus conclusiones resultarán claves para decidir si procede aplicar la eximente incompleta que reclama la defensa.

Golpes con un listón de madera

Según el auto, el jurado deberá determinar si sobre las 17.00 horas del 24 de enero de 2025 el procesado abordó a la víctima mientras esta estaba sobre su bicicleta. En ese momento, el vecino de 63 años conversaba con otras dos personas.

La acusación sostiene que el joven comenzó entonces a golpearle repetidamente en la cabeza con una estaca arrancada de un cercado próximo. El informe recoge que la víctima sufrió al menos 25 heridas producidas con ese listón de madera.

El tribunal analizará si el acusado continuó la agresión cuando el hombre ya estaba en el suelo. También deberá valorar si regresó al lugar tras fracturarse el listón para asegurar el resultado de muerte.

Otro de los puntos a debate será si la víctima tuvo alguna opción real de defensa. El jurado deberá decidir si la agresión se produjo de forma sorpresiva o en condiciones que anularan por completo su capacidad de reacción.

El sufrimiento de la víctima también será objeto de análisis. Se estudiará si el ataque incrementó de forma deliberada e inhumana el dolor del agredido durante la comisión del delito.

Qué hizo el joven tras el ataque

Entre los hechos que se someterán al veredicto figura también la conducta posterior del acusado. La causa deberá aclarar qué hizo el joven inmediatamente después de la agresión mortal.

El auto recoge que, tras el ataque, el procesado habría acudido al domicilio de su abuela materna. Esta vivienda se encuentra a unos 50 metros del lugar del crimen, en la Vereda de la Basca.

Según esa versión, el joven le contó a su abuela lo sucedido y manifestó ser consciente de que iría a la cárcel. El jurado deberá valorar estas circunstancias a la luz del resto de pruebas y de los informes periciales sobre su estado mental.

Con todos estos elementos, la decisión del jurado popular resultará determinante para fijar la responsabilidad penal del acusado. También marcará si la condena, en caso de considerarlo culpable, se ajusta a homicidio o a asesinato y si procede atenuarla por su discapacidad y trastornos mentales.