Las empresas del sector del metal del Campo de Cartagena han cifrado entre el 8% y el 15% las pérdidas económicas causadas por la huelga. La Confederación Comarcal de Organizaciones Empresariales de Cartagena (COEC) ha reunido este martes a entidades empresariales e industriales para analizar sus efectos y buscar una salida al conflicto.
El encuentro de urgencia ha estado presidido por Miguel Ángel Jiménez, titular de la patronal comarcal. Entre las dificultades analizadas figuran los problemas de movilidad y las consecuencias para la cadena de valor regional.
COEC ha expresado su ‘confianza y optimismo’ ante la posibilidad de alcanzar un acuerdo que ponga fin a los paros y permita recuperar la normalidad ‘cuanto antes’. La organización considera ‘fundamental mantener abiertos los canales de diálogo y negociación, desde el entendimiento entre las partes y la responsabilidad compartida’.
La patronal elaborará un documento con el conjunto de perjuicios sufridos por las empresas. Después lo remitirá a todas las administraciones públicas, incluida la Delegación del Gobierno. También prevé establecer un mecanismo de control para ‘ponernos al servicio de todos y que este conflicto se solucione cuanto antes’.
Impacto más allá del sector
El presidente de COEC ha advertido de que las consecuencias de la huelga alcanzan al conjunto de la economía comarcal. ‘Esta huelga está teniendo unas consecuencias que van más allá del propio sector del metal y están afectando al conjunto económico de la Comarca del Campo de Cartagena. Hay que hacer especial mención a las empresas pequeñas y auxiliares que se pueden ver perjudicadas gravemente por esta prolongación de la huelga, si así ocurre’, ha afirmado.
Jiménez ha insistido en el riesgo que afrontan las empresas pequeñas y auxiliares si los paros se prolongan. Ha señalado que el papel de COEC es ‘escuchar a nuestros sectores, recoger sus preocupaciones y trasladar a las administraciones las consecuencias que está teniendo esta situación’.
La Confederación ha reiterado que el diálogo es la ‘vía para alcanzar una solución satisfactoria’. Además, confía en que las negociaciones permitan avanzar hacia un acuerdo y devolver la normalidad a las empresas y los trabajadores del sector.

