Luis Manuel Boyer, presidente de Fundación Mediterráneo y figura clave en su etapa más reciente, ha fallecido a los 77 años tras más de una década al frente de la institución.
La entidad ha informado de su muerte en un comunicado y ha trasladado su ‘más sentido pésame’ y ‘cariño’ a su esposa, a sus hijos y al resto de familiares y allegados. Boyer había accedido a la presidencia en julio de 2016, por lo que acababa de cumplir diez años al frente de la Fundación.
Según ha destacado la institución, en este tiempo Boyer ‘desempeñó un papel fundamental en la defensa y consolidación’ de la Fundación Mediterráneo y ‘en la superación de algunos de los momentos más complejos de su historia reciente’. La entidad ha subrayado que su determinación ‘ha sido decisiva para mantener la Fundación en funcionamiento, preservar su independencia y garantizar la continuidad de su actividad cultural y social‘.
La Fundación ha recordado que Boyer asumió la presidencia ‘en un momento especialmente delicado para la institución’ y que ‘dedicó estos diez años a asegurar su viabilidad y a defender el patrimonio que la Fundación había recibido como heredera’ de la Obra Social de la antigua Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM). Esa herencia, han señalado, ha marcado buena parte de las decisiones estratégicas de la entidad durante su mandato.
Refuerzo de la actividad cultural y social
Bajo la presidencia de Boyer, la Fundación Mediterráneo ‘ha reforzado progresivamente su programación cultural, la conservación y difusión de sus colecciones y legados y la actividad de sus centros en las provincias de Alicante y Valencia y la Región de Murcia’. La entidad ha enmarcado estas líneas de trabajo en un proyecto estable orientado al servicio de la ciudadanía.
El comunicado incide también en que ‘su mandato ha estado marcado por la defensa de los intereses de la Fundación en los diferentes procedimientos derivados de la desaparición de la antigua CAM’. Apenas dos semanas antes de su fallecimiento, la institución conocía una resolución judicial favorable en el procedimiento por las cuotas participativas. Ese fallo ponía fin a un litigio de más de trece años y suponía, según la Fundación, un importante respaldo a los intereses que Boyer había defendido durante toda su presidencia.
Desde la entidad han añadido que ‘quienes han compartido con él estos años destacan especialmente su carácter afable, decidido y valiente, su capacidad para afrontar situaciones difíciles y su profundo compromiso con una institución por cuya continuidad y futuro trabajó hasta sus últimos días’. Han remarcado que su muerte llega en un momento en el que se estaban consolidando muchos de los cambios impulsados bajo su dirección.
Trayectoria académica y gestión pública
Luis Manuel Boyer (Novelda, 1949) era licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y licenciado en Derecho por la Universitat de València (UV). Ejercía como abogado especializado en Derecho Administrativo y desarrolló también su actividad docente como profesor de esta disciplina en la Universidad de Alicante (UA).
A lo largo de su trayectoria profesional, Boyer ha ocupado diferentes responsabilidades en la administración pública. Fue director territorial de Trabajo en Alicante entre 1991 y 1993 y director general de Comercio de la Generalitat Valenciana entre 1993 y 1995, durante la etapa en la que Joan Lerma era ‘president’. Estas funciones, según resalta la Fundación, le aportaron una amplia experiencia en gestión y en el funcionamiento de las instituciones públicas.
En julio de 2016 asumió la presidencia de Fundación Mediterráneo, responsabilidad que ha ejercido durante más de diez años, hasta el momento de su fallecimiento. La entidad ha señalado que ‘su mandato ha acompañado la transformación de la Fundación y la consolidación de un proyecto centrado en la cultura, la conservación y difusión de su patrimonio y sus legados y el mantenimiento de una programación estable al servicio de la sociedad’.
La ceremonia de despedida de Luis Manuel Boyer tendrá lugar este viernes a las 12.00 horas en el tanatorio de Novelda, su localidad natal. La Fundación ha explicado que acompaña a su familia y que se suma ‘al reconocimiento y al recuerdo de quien dedicó los últimos diez años a defender la institución y a trabajar’ por su ‘continuidad’ y su ‘futuro’.

