El Museo Ramón Gaya de Murcia ha inaugurado una exposición de pequeño formato dedicada a los retratos de Antonio Hernández Carpe, que puede visitarse hasta el 15 de noviembre y conmemora el quinto aniversario de la fundación que preserva y difunde su legado artístico.
La muestra se ha organizado en colaboración con la Fundación Antonio Hernández Carpe, creada para impulsar la investigación, catalogación y conservación de la obra del pintor. Esta entidad trabaja desde su constitución para ordenar y proteger una producción muy extensa, tanto pictórica como mural, que está presente en numerosos edificios públicos de España.
El Ayuntamiento de Murcia ha recordado que Hernández Carpe está considerado uno de los creadores murcianos más destacados del siglo XX. Su trayectoria abarca desde la pintura de caballete hasta grandes murales, lo que ha permitido que su obra forme parte del paisaje cotidiano de muchas ciudades.
El concejal de Cultura e Identidad de Murcia, Diego Avilés, ha señalado que la exposición permite acercar al público la obra de un artista clave vinculado a la ciudad. Según ha destacado, también ayuda a difundir y recuperar un patrimonio artístico que forma parte de la identidad cultural de Murcia.
Además, Avilés ha subrayado la relevancia de la cooperación institucional. En sus palabras, la colaboración entre museos y fundaciones especializadas resulta esencial para conservar y poner en valor el legado de artistas que han contribuido a enriquecer la historia cultural reciente.
El impulso del centenario
La recuperación de la figura de Hernández Carpe ha recibido un impulso decisivo en los últimos años. En 2021, coincidiendo con el centenario de su nacimiento en Espinardo en 1921, el Museo de Bellas Artes de Murcia organizó una gran exposición retrospectiva dedicada a su obra.
A partir de aquella iniciativa se ha consolidado el trabajo de la fundación que lleva su nombre. Su patronato está integrado por familiares y personas vinculadas al ámbito cultural, lo que refuerza la conexión entre la memoria personal del artista y el entorno profesional que estudia su obra. La dirección de la entidad está a cargo de Juan Bautista Sanz.
La exposición que ahora acoge el Museo Ramón Gaya reúne una cuidada selección de retratos realizados durante la década de 1950. Esta etapa está considerada una de las más destacadas de la producción de Hernández Carpe, tanto por la solidez técnica como por la intensidad expresiva de sus figuras.
Entre las obras seleccionadas destacan tres retratos de Celina, esposa del artista, que muestran diferentes matices de su personalidad y de la relación entre ambos. También se exhibe la imagen de un niño, hijo de Gaspar Gómez de la Serna, biógrafo del pintor, lo que evidencia la estrecha relación entre el creador y su círculo intelectual más cercano.
La muestra incluye además dos retratos de amigas del autor, Isabel Mengual y María Luisa Montiel, que permiten apreciar la variedad de registros con los que Hernández Carpe abordó la figura humana. Cada pieza ofrece una mirada distinta sobre la intimidad, el carácter y la presencia de los retratados.
El recorrido se abre con el único autorretrato conocido del pintor, que funciona como puerta de entrada a su universo creativo. Esta obra inicial establece un diálogo con el resto de los retratos, ya que sitúa al propio artista frente a la mirada del espectador.
La exposición puede visitarse en el Museo Ramón Gaya hasta el 15 de noviembre, dentro del horario habitual del centro. Con esta propuesta, el museo refuerza su programación dedicada a la creación murciana y se suma a las iniciativas que buscan mantener vivo el legado de Antonio Hernández Carpe.

