Casi una de cada dos empresas registralmente activas en la Región de Murcia y en la Comunitat Valenciana no ha tenido actividad real en los últimos años, según ha informado Iberinform. En ambos territorios, el 47% de las sociedades que figuran como activas en los registros oficiales no han presentado actos ni han depositado cuentas.
A escala estatal, Iberinform ha detectado 1.966.938 empresas registralmente activas que no han publicado actos ni depositado sus cuentas en los últimos años. Esto supone que el 46% de las compañías que los registros consideran activas ‘no tienen realmente actividad’, ha advertido la firma en un comunicado.
Murcia y Comunitat Valenciana, entre las más afectadas
El análisis por comunidades autónomas sitúa a Ceuta y Melilla como los territorios con una mayor tasa de inactividad. En estas ciudades autónomas, el 52% de las empresas registralmente activas no muestra actividad real.
Tras ellas se sitúan Canarias y Andalucía, donde la tasa de inactividad alcanza el 49%. Justo después aparecen la Comunitat Valenciana y la Región de Murcia, ambas con un 47%. Madrid y Castilla-La Mancha registran un porcentaje algo menor, del 44% en cada caso.
En el extremo opuesto, La Rioja presenta el menor nivel de inactividad empresarial. Solo el 31% de sus empresas registralmente activas no muestra movimientos en los registros. Le siguen Navarra, con un 35%, País Vasco, con un 36%, y Aragón y Extremadura, con un 37% en ambas regiones.
Iberinform, filial de Crédito y Caución, ha observado ‘un ligero empeoramiento’ en el volumen de firmas registradas como activas pero sin actividad respecto a 2025. La compañía vincula este empeoramiento a la evolución reciente del depósito de cuentas.
Menos empresas presentan sus cuentas anuales
En cuanto al número de empresas que han depositado sus cuentas anuales de 2024 en el Registro Mercantil, Iberinform ha señalado una caída del 6,6% desde el máximo histórico alcanzado en 2021. A partir de 2022 se ha registrado una ‘ligera evolución descendente’ en el número de cuentas depositadas oficialmente.
Según el análisis de la firma, esta reducción en el depósito de cuentas podría indicar un empeoramiento del dinamismo del tejido empresarial español. Menos cuentas presentadas suponen menos información pública sobre la actividad real de las empresas.
Además, Iberinform ha recordado que no depositar las cuentas anuales tiene consecuencias legales. El incumplimiento de esta obligación puede acarrear ‘importantes’ efectos para la empresa.
Entre estas posibles consecuencias figura el cierre provisional de la hoja registral. Esta medida impide inscribir en el Registro Mercantil ‘ningún documento salvo alguna excepción’, como el cese o la dimisión de los administradores.
La falta de depósito también puede utilizarse para motivar la calificación de un concurso de acreedores como culpable. Asimismo, abre la puerta a que la propia empresa, sus socios o sus acreedores reclamen a los administradores los daños y perjuicios causados por el incumplimiento.
Por último, Iberinform ha advertido de la posible imposición de fuertes multas por parte del Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC) a las compañías que no cumplen con la obligación de depositar sus cuentas.

