La Región de Murcia ha cerrado el primer trimestre del año con una tasa de crecimiento neto de empresas del 0,4%, claramente por debajo de la media nacional, situada en el 0,7%, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
En este periodo se han dado de alta 2.043 empresas, incluyendo trabajadores autónomos, mientras que 33.752 han permanecido activas y 1.893 han causado baja. La diferencia entre altas y bajas sobre el total de unidades determina esa tasa neta del 0,4%, que refleja un avance empresarial más moderado que el conjunto del país.
Estos datos forman parte de la estadística experimental de Coyuntura Demográfica de Empresas del INE. Esta herramienta proporciona información trimestral sobre la creación, supervivencia, reactivación y cierre de unidades legales y autónomos, así como sobre sus principales rasgos económicos y sociodemográficos. Gracias a esta serie, es posible seguir la evolución del tejido productivo con mayor detalle y frecuencia.
Evolución en España
En el conjunto de España, a comienzos de 2026 había 1,2 millones de unidades legales empleadoras registradas. Con esta base empresarial, la tasa neta de crecimiento ha alcanzado el 0,7% al cierre del primer trimestre.
La evolución a lo largo del año ha sido más dinámica en el segundo trimestre. Al finalizar ese periodo, la tasa neta de crecimiento empresarial ha escalado hasta el 1,5%, lo que indica una aceleración en el ritmo de creación de empresas o reactivación de actividades en el conjunto del país.
En términos de empleo, el INE detalla que un 5,2% de las unidades legales empleadoras ha perdido toda su plantilla a lo largo del primer trimestre. Se trata de empresas que han dejado de tener trabajadores contratados, lo que implica un cese efectivo de su actividad empleadora, aunque la unidad legal pueda seguir existiendo.
Sin embargo, una parte significativa de estas compañías ha vuelto a contratar personal en los meses siguientes. Según la misma estadística, el 13,6% de las empresas que se habían quedado sin plantilla se ha reactivado, cerrando el segundo trimestre nuevamente con trabajadores a su cargo. Esta capacidad de recuperación refleja que no todos los cierres de empleo son definitivos y que una fracción de las empresas consigue retomar su actividad tras un periodo de inactividad laboral.

