Los embalses de la cabecera del Tajo pierden casi 20 hectómetros en una semana

Los embalses de la cabecera del Tajo han reducido esta semana sus reservas en 19,38 hectómetros cúbicos y almacenan 1.290,04, lo que supone el 51,23 por ciento de su capacidad total de 2.518 hectómetros, según los últimos datos de la Confederación Hidrográfica del Tajo correspondientes a la semana del 8 al 14 de septiembre.

El mayor volumen de agua se concentra en los dos grandes embalses de referencia, Entrepeñas y Buendía, que siguen marcando la situación general de la cabecera del río. Ambos han perdido agua respecto a la semana anterior, en línea con la tendencia de descenso que suele producirse al final del verano, cuando la falta de lluvias y las demandas de riego y abastecimiento presionan las reservas.

En el caso de Entrepeñas, el pantano ha perdido 9,41 hectómetros cúbicos en siete días. Pasa así a almacenar 492,59 hectómetros, frente a un máximo posible de 813. Se mantiene por tanto por debajo de dos tercios de su capacidad, aunque todavía lejos de los niveles de mínimos históricos.

Buendía ha registrado un descenso muy similar. Este embalse ha reducido su volumen en 9,97 hectómetros cúbicos y acumula ahora 797,45, frente a su capacidad máxima de 1.705 hectómetros. En términos relativos, este pantano guarda menos de la mitad del agua que podría embalsar en situación de llenado completo.

Descensos en todos los embalses de la zona

El resto de embalses de la cuenca alta del Tajo también ha visto disminuir sus reservas durante la última semana, aunque con volúmenes más modestos que los registrados en Entrepeñas y Buendía.

El embalse de Bolarque ha caído 0,78 hectómetros cúbicos y se sitúa en 27,29, frente a una capacidad máxima de 31. Con este nivel, roza prácticamente el lleno, a diferencia de los grandes pantanos de cabecera.

Almoguera ha restado 0,37 hectómetros cúbicos y queda en 5,55, frente a sus 7 hectómetros de capacidad total. También en este caso el embalse se mantiene en una situación relativamente holgada, aunque con una ligera merma respecto a la semana anterior.

El pantano de Alcorlo ha sido uno de los que más agua ha perdido en términos absolutos dentro de este grupo. Ha bajado 3,02 hectómetros cúbicos y se queda con 100,54, frente a un máximo de 180. Con estos datos, supera ligeramente la mitad de su capacidad.

Beleña se ha contraído en 1,39 hectómetros cúbicos y almacena ahora 25,23, de un total posible de 53. La reducción refleja el comportamiento general de los embalses de la zona, con pérdidas semanales moderadas pero constantes.

Por su parte, el embalse de El Atance ha caído 0,12 hectómetros cúbicos y se queda en 18,04, frente a una capacidad de 35. El de Pálmaces ha reducido sus reservas en 0,17 hectómetros y se sitúa en 19,6, cuando su máximo es de 31 hectómetros cúbicos.

Situación en La Tajera, El Vado y Molino de Chincha

La Tajera también ha sufrido un descenso de agua esta semana. El embalse ha perdido 0,74 hectómetros cúbicos y guarda ahora 35,16, frente a un total de 59 de capacidad máxima.

El embalse de El Vado ha registrado una bajada de 1,19 hectómetros cúbicos. Sus reservas se sitúan en 19,27, cuando su capacidad total es de 56. La pérdida, aunque moderada, consolida la tendencia general de disminución en los pantanos de la cabecera del Tajo.

Finalmente, el embalse de Molino de Chincha, situado en la provincia de Cuenca, ha reducido sus reservas en 0,2 hectómetros cúbicos durante esta semana. Almacena ahora 5,45 hectómetros, prácticamente toda su capacidad, ya que su máximo es de 6 hectómetros cúbicos.

En conjunto, la suma de estos descensos explica la pérdida global de 19,38 hectómetros cúbicos registrada en la cabecera del Tajo. La evolución de las próximas semanas dependerá de la llegada de lluvias otoñales y del ritmo de consumo para riego, usos urbanos y caudales ecológicos.