La Región de Murcia se ha colocado en el segundo trimestre de 2026 como la segunda comunidad más endeudada de España, con una ratio de deuda pública del 30,8% de su PIB, solo por detrás de la Comunitat Valenciana, que ha alcanzado el 40%, según los últimos datos del Banco de España.
El informe trimestral del supervisor ha confirmado que la Región de Murcia ha duplicado el umbral de referencia del 13% del PIB que fija la Ley de Estabilidad Presupuestaria. Este límite se considera la cota prudente para la deuda de las comunidades autónomas, por lo que el dato sitúa a la región en una posición de vulnerabilidad financiera frente a futuras subidas de tipos o a un empeoramiento del ciclo económico.
En el ámbito municipal, la ciudad de Murcia también ha destacado por su endeudamiento. Al cierre del segundo semestre de 2026, el Ayuntamiento ha registrado una deuda de 530 euros por habitante. Esta cifra ha sido la tercera más alta entre las grandes ciudades españolas de más de 300.000 habitantes, solo superada por Zaragoza, con 724 euros por vecino, y Barcelona, con 711 euros.
Estos importes por habitante reflejan el esfuerzo pendiente de los grandes municipios para reducir la carga financiera heredada de ejercicios anteriores. En el caso de Murcia, la posición en el podio de deuda por vecino contrasta con otras grandes ciudades que ya han logrado rebajar con fuerza sus ratios.
Deuda récord en el conjunto de España
En el conjunto de las administraciones públicas españolas, la deuda ha alcanzado en el segundo trimestre de 2026 los 1,763 billones de euros, una cifra récord y un 4,3% más que un año antes. Este volumen ha superado el máximo histórico anotado en el trimestre precedente, cuando se situó en 1,740 billones.
Pese al aumento en términos absolutos, la ratio de deuda sobre el PIB se ha reducido hasta el 101,4%. Esta tasa ha sido 1,8 puntos inferior a la del mismo periodo de 2025 y coincide con la registrada en el primer trimestre de 2026. La mejora se debe al crecimiento de la economía, que ha permitido que el peso relativo de la deuda baje aunque el endeudamiento siga creciendo en euros.
El Gobierno central ha mantenido su previsión de cerrar 2026 con una ratio de deuda del 99,3% del PIB. De cumplirse, España rompería la barrera del 100% un año antes de lo inicialmente previsto para el final de la legislatura. Sin embargo, el Plan Fiscal y Estructural de Medio Plazo solo anticipa una senda descendente general y no concreta en qué año se podría recuperar el nivel prudente del 60% del PIB que marca Bruselas.
Más deuda en Administración Central y Seguridad Social
Por subsectores, la Administración Central ha concentrado la mayor parte del endeudamiento. Su saldo de deuda ha alcanzado en junio de 2026 los 1,613 billones de euros, el 92,8% del PIB, frente al 94,5% de 2025. En términos interanuales, la deuda de este subsector ha aumentado un 4,2%.
Las Administraciones de la Seguridad Social también han incrementado con fuerza su deuda. En junio de 2026, su saldo se ha situado en 136.178 millones de euros, un 7,9% más que un año antes, hasta el 7,8% del PIB. Este repunte responde a los préstamos que el Estado ha concedido a la Tesorería General de la Seguridad Social para financiar una parte sustancial de su desequilibrio presupuestario.
Estos préstamos no han elevado la deuda total del conjunto de las Administraciones Públicas. Se consideran operaciones financieras internas entre subsectores del mismo sector público, por lo que se compensan en el cómputo agregado.
Comunidades con más y menos deuda
En cuanto a las administraciones territoriales, la deuda conjunta de las comunidades autónomas ha ascendido en el segundo trimestre de 2026 a 355.241 millones de euros. Este volumen equivale al 20,4% del PIB y ha supuesto un crecimiento interanual del 3,6%.
Cinco autonomías han logrado mantener su deuda por debajo del 13% del PIB. Han sido Navarra, con un 8,4%; Canarias, con un 10,9%; País Vasco, con un 11,7%; Madrid, con un 12,3%, y Asturias, con un 12,5%. Estas regiones se han situado dentro del umbral de referencia previsto en la Ley de Estabilidad.
En el lado opuesto, la Comunitat Valenciana ha continuado liderando el ranking de endeudamiento, con una ratio del 40% de su PIB. A continuación se ha situado la Región de Murcia, con el citado 30,8%, seguida de Cataluña y Castilla-La Mancha, ambas con un 28,1%. Este grupo de comunidades concentra los mayores riesgos en caso de un endurecimiento de las condiciones financieras.
En el subsector local, la deuda de las corporaciones locales españolas se ha reducido hasta los 21.394 millones de euros, el 1,2% del PIB. Esta cifra ha sido un 8,3% inferior a la del mismo periodo del año anterior y confirma una tendencia general de desapalancamiento en los ayuntamientos.
Dentro de este subsector, los ayuntamientos capitales de provincia han concentrado 6.700 millones de euros. Los municipios que no son capitales han acumulado 10.400 millones y el resto de entidades locales, otros 4.100 millones. En conjunto, los municipios con más de 300.000 habitantes han recortado su deuda un 18,9% interanual, hasta los 4.500 millones.
Entre las grandes ciudades, el Ayuntamiento de Madrid ha seguido siendo el más endeudado en volumen, con 1.500 millones de euros. Le han seguido Barcelona, con 1.200 millones, y Zaragoza, con unos 500 millones.
Sin embargo, la foto cambia si se observa la deuda por habitante. Zaragoza ha presentado la ratio más elevada, con 724 euros por vecino, seguida de Barcelona, con 711 euros, y de Murcia, con 530 euros. En el extremo contrario se han situado Las Palmas de Gran Canaria, sin deuda municipal; Valencia, con 72 euros por habitante, y Bilbao, con 137 euros.
Evolución por instrumentos y plazos
Si se analiza la deuda por tipo de instrumento y plazo, los valores a largo plazo han registrado un crecimiento interanual del 3,6% en el segundo trimestre de 2026. De forma paralela, los préstamos a más de un año han aumentado un 5,3% respecto a junio de 2025.
En el corto plazo también se ha apreciado un repunte. Los instrumentos con vencimiento a menos de un año han mostrado una tasa de variación interanual del 12,6% durante el segundo trimestre de 2026. Este comportamiento apunta a un mayor recurso de las administraciones a la financiación a corto plazo en el contexto actual de tipos de interés y necesidades de liquidez.

