Los agentes descartan alteración mental del acusado del crimen de Beniel tras el ataque

Los agentes de la Guardia Civil que han detenido al acusado de matar a su vecino en Beniel en enero de 2025 han asegurado ante el jurado que el joven se encontraba sereno, colaboró con la investigación y no mostraba signos de intoxicación ni una capacidad cognoscitiva mermada cuando acudieron a su domicilio tras el crimen.

Según han relatado en la quinta sesión del juicio, celebrada este viernes en la Audiencia Provincial de Murcia, ninguno de los guardias civiles ha apreciado indicios de consumo reciente de alcohol o drogas en el procesado. Los testigos han descrito que el acusado entendía las preguntas y respondía con coherencia.

El arma homicida

Los guardias civiles han detallado que el propio acusado les condujo hasta unos matorrales cercanos a su vivienda. En ese punto, según su testimonio, había dejado el arma homicida utilizada en la agresión mortal.

Los agentes han descrito el objeto intervenido como una tabla de madera plana. Esa pieza ha quedado incorporada a la causa como prueba material del ataque que acabó con la vida del vecino.

A preguntas de las partes, los investigadores también han confirmado que existían disputas previas entre la víctima y el entorno familiar del acusado. Esas tensiones vecinales forman parte del contexto analizado durante la instrucción del caso.

En concreto, la Guardia Civil ha ratificado que en los archivos policiales consta una denuncia interpuesta en septiembre de 2019 por la abuela del procesado contra el fallecido. Esa denuncia se originó a raíz de un altercado vecinal anterior entre ambos domicilios, según han precisado durante la sesión.