La economía de la Región de Murcia mantendrá hasta 2028 un crecimiento por encima de la media española, aunque con una desaceleración gradual. La Cátedra de Competitividad del Colegio de Economistas y la Universidad de Murcia ha previsto para el trienio 2026-2028 un avance medio del PIB regional del 2,4 por ciento, frente al 2,1 por ciento estimado para el conjunto del país.
Según estas estimaciones, el escenario murciano se sustenta en el fuerte impulso de la construcción, que ha registrado un crecimiento del 3,2 por ciento, y en el dinamismo del resto de sectores, que se mueven en una horquilla de entre el 2,5 y el 2,3 por ciento. El equipo de Hispalink, por su parte, ha dibujado un perfil más desacelerado, con tasas del 3,0 por ciento en 2026, 2,3 por ciento en 2027 y 1,9 por ciento en 2028.
En términos de empleo, las previsiones para el periodo 2026-2028 apuntan a un incremento medio anual del 1,8 por ciento, lo que equivale a unos 12.000 nuevos puestos de trabajo al año. Esta tasa se sitúa ligeramente por encima del 1,6 por ciento estimado para España y está liderada por la creación de empleo en la construcción y los servicios, con aumentos medios del 3,0 y el 1,8 por ciento, respectivamente. La combinación de PIB y empleo se traduce en un aumento moderado de la productividad real regional del 0,6 por ciento.
Mercado laboral: construcción y servicios tiran del empleo
En el mercado laboral, las proyecciones sitúan a la construcción como el principal motor del empleo regional entre 2026 y 2028. Este sector encabezará el crecimiento con una tasa media del 3,2 por ciento, seguido por las actividades agrarias, con un 2,4 por ciento, y por la industria y los servicios, ambos con un 2,3 por ciento.
Los indicadores recientes de la EPA confirman este dinamismo. Durante los dos primeros trimestres de 2026, el empleo ha acelerado su crecimiento hasta el 6,3 por ciento, frente al 1,3 por ciento registrado en el mismo periodo del año anterior. El avance se ha extendido a todos los sectores, aunque ha sido especialmente intenso en la construcción, que ha alcanzado una tasa del 20,9 por ciento.
El resto de ramas también ha mostrado crecimientos significativos. La industria ha aumentado el empleo un 7,6 por ciento, los servicios un 5,4 por ciento y la agricultura un 2,4 por ciento en la primera mitad del año. Paralelamente, el número de personas desempleadas se ha reducido un 7,1 por ciento en los dos primeros trimestres de 2026, lo que ha situado la tasa de paro en el 10,8 por ciento en el segundo trimestre.
Los datos de afiliación a la Seguridad Social hasta agosto reflejan un aumento del empleo más moderado, del 2,9 por ciento, aunque ligeramente superior al 2,7 por ciento del mismo periodo del año anterior. Todos los sectores contribuyen de forma positiva, con la construcción a la cabeza (6,1 por ciento), seguida de la industria (3,5 por ciento), la agricultura (2,8 por ciento) y los servicios (2,5 por ciento).
En paralelo, el paro registrado acumulado hasta agosto ha caído un 4,1 por ciento en todos los sectores. Este descenso es algo inferior al del año anterior, cuando la reducción fue del 5,0 por ciento, pero confirma una mejora continuada del mercado laboral regional.
PIB regional: avance sólido pero cada vez más moderado
Para 2026, las previsiones sitúan el crecimiento del PIB de la Región de Murcia en el 3,0 por ciento, por encima del 2,7 por ciento estimado para España. Esta cifra, sin embargo, supone un ritmo algo menor que el recogido en los últimos datos provisionales de Contabilidad Regional del INE, que atribuían a Murcia una expansión del 3,8 por ciento, la más elevada entre las comunidades.
La Cátedra de Competitividad y el grupo Hispalink han advertido de que la economía regional afronta una fase de desaceleración gradual durante el periodo 2026-2028. La intensidad de esta ralentización dependerá, sobre todo, de la evolución de los precios de la energía, muy condicionados por el bloqueo del estrecho de Ormuz, de la incertidumbre asociada a la guerra en Oriente Próximo y de las tensiones comerciales ligadas a las medidas arancelarias anunciadas por Estados Unidos, la Unión Europea y China.
Este enfriamiento del ritmo económico está en línea con lo previsto para el conjunto nacional. Pese a ello, los responsables del análisis consideran que la Región de Murcia mantendrá un diferencial de crecimiento positivo frente a la media española. En su resumen, señalan un escenario de expansión moderada, pero con riesgos al alza para la desaceleración si aumentan la presión inflacionista de los productos energéticos, la incertidumbre geopolítica y la llamada guerra arancelaria.
Dentro de este marco, se prevé que las actividades ligadas a la construcción y los servicios sigan siendo los principales motores del avance del PIB regional. Ambos sectores se benefician del aumento de la demanda interna y del dinamismo inversor, factores que han sostenido la actividad pese al contexto internacional complejo.
Demanda interna: consumo e inversión se mantienen fuertes
La información disponible para la mayoría de indicadores de oferta y demanda hasta julio y agosto de 2026 muestra un dinamismo sólido, aunque algo más contenido que en 2025. En la demanda interna, tanto el consumo como la inversión mantienen un comportamiento expansivo.
Por el lado del consumo, la matriculación de turismos ha crecido un 14,7 por ciento entre enero y agosto, aunque esta subida es menos intensa que el 19,5 por ciento registrado en el mismo periodo del año anterior. El índice de ventas del comercio al por menor también ha avanzado un 2,9 por ciento, por debajo del 5,0 por ciento del ejercicio previo, lo que indica una cierta moderación, pero sin pérdida de tono.
En cuanto a la inversión, los indicadores apuntan a una aceleración. La matriculación de vehículos industriales ha aumentado un 11,6 por ciento en el periodo enero-agosto, muy por encima del 1,8 por ciento registrado un año antes. Además, el índice de producción industrial de bienes de equipo ha crecido un 3,9 por ciento entre enero y julio, frente al 0,9 por ciento del mismo periodo del año anterior.

Demanda externa: exportaciones todavía débiles pero con mejora
Desde la vertiente externa, la Región de Murcia sigue afectada por la incertidumbre geopolítica y las tensiones comerciales, aunque los datos muestran una corrección de las caídas más intensas. Las exportaciones han reducido su descenso hasta el -1,3 por ciento en términos reales en el periodo enero-julio, frente al -6,2 por ciento del año anterior.
Esta mejora se debe, principalmente, a la recuperación de las ventas de bienes de equipo, que han registrado un aumento acumulado del 6,0 por ciento hasta julio. Un año antes, este mismo componente sufrió una caída del -5,4 por ciento. Las importaciones, por su parte, han vuelto a terreno positivo, con un crecimiento real del 0,9 por ciento entre enero y julio, tras el acusado retroceso del -17,2 por ciento del año anterior.
El repunte de las importaciones está muy ligado al comportamiento de los bienes de equipo, que han pasado de caer un -15,4 por ciento a crecer un 21,0 por ciento en términos reales, según los datos acumulados hasta julio. Este cambio sugiere un aumento de la inversión productiva y una mayor necesidad de equipamiento por parte del tejido empresarial regional.
El análisis presentado forma parte del Proyecto HISPALINK, una línea de investigación en economía aplicada que integra a varias universidades españolas. En la Comunidad Autónoma, el grupo de trabajo lo conforman los profesores de la Universidad de Murcia José Daniel Buendía Azorín, coordinador, Miguel Esteban Yago y José Carlos Sánchez de la Vega. Según se explica, el objetivo del proyecto es la revisión y mejora permanente del análisis de la situación y las perspectivas económicas de las regiones españolas.

