Las instalaciones de la Estación Naval de La Algameca, en el Arsenal Militar de Cartagena, han acogido desde hace dos décadas un laboratorio de referencia de la Universidad de Murcia (UMU) dedicado a estudiar la fisiología, la alimentación y el bienestar de especies acuáticas clave para la acuicultura sostenible en el Mediterráneo.
El rector de la UMU, Samuel Baixauli, y el vicerrector de Investigación y Transferencia, Christian de la Fe, han visitado el recinto. Les han acompañado el decano de la Facultad de Biología, Francisco Guardiola, y profesorado del centro. Durante el recorrido han estado junto al almirante jefe del Arsenal, Alejandro Cuerda, que ha mostrado las instalaciones cedidas por el Ministerio de Defensa.
Según ha informado la UMU, el grupo ha podido conocer de primera mano los proyectos en marcha. También ha valorado el papel estratégico de este espacio para conectar la investigación universitaria con las necesidades del sector acuícola.
Un túnel aislado para reproducir el medio marino
El laboratorio se ubica en un túnel aislado del exterior, con control de luz y temperatura. Esta configuración permite reproducir condiciones ambientales muy precisas y estables durante todo el año. Gracias a ello, los investigadores pueden evaluar cómo afectan los cambios de entorno a los peces y ajustar los ensayos con gran detalle.
La gestión del espacio recae en el grupo de investigación de Nutrición del Departamento de Fisiología, que dirige el profesor Francisco Javier Sánchez como investigador principal. Además, también utilizan la infraestructura los departamentos de Ecología y de Biología Celular, lo que favorece una visión multidisciplinar sobre la acuicultura.
Desde el curso 2005-2006, el laboratorio ha acogido ensayos con dorada, lubina y lenguado senegalés. Se trata de especies con gran relevancia económica para las granjas marinas del Mediterráneo. El hecho de trabajar con estas especies permite trasladar con rapidez los resultados a las empresas del sector.
Las instalaciones disponen de comederos a demanda que permiten a los peces seleccionar su propia dieta. Con este sistema, los científicos analizan qué tipo de alimento prefieren los animales en cada fase de crecimiento. Así pueden diseñar piensos más eficientes y respetuosos con su bienestar.
El recinto cuenta también con tanques de gradiente térmico equipados con cámaras de infrarrojos. Estos dispositivos registran el comportamiento de los peces ante distintos rangos de temperatura. De esta forma, el equipo estudia los ritmos biológicos, la reproducción, el desarrollo larvario y las respuestas al estrés.
Resultados científicos y formación de nuevos investigadores
Fruto de la colaboración entre la Armada y la UMU, el laboratorio ha acumulado una amplia producción científica. En estas instalaciones se han defendido 16 tesis doctorales vinculadas a la fisiología y la nutrición de peces de cultivo. Además, se han desarrollado más de 20 proyectos financiados en convocatorias nacionales y europeas.
El espacio también ha servido para formalizar contratos de investigación con empresas del sector acuícola. Estos acuerdos han permitido transferir conocimiento y probar en condiciones reales nuevas estrategias de alimentación y manejo.
Otra línea destacada es la formación de jóvenes investigadores. En el laboratorio se han realizado numerosos trabajos de fin de máster. Estos proyectos han permitido a los estudiantes familiarizarse con técnicas avanzadas de seguimiento del comportamiento, análisis fisiológico y diseño experimental.
En la actualidad, el recinto acoge el proyecto BBLUE-AQUA, financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad. Esta iniciativa busca optimizar la sostenibilidad de la acuicultura mediante la armonización de los ciclos ambientales con los ritmos biológicos de los peces. El objetivo es ajustar las condiciones de cría a las necesidades reales de los animales para mejorar su bienestar y reducir el impacto ambiental.

