Cemex ha suministrado cementos con menores emisiones de CO2 para la construcción del Tramo C del Arco Noroeste de Murcia, una infraestructura diseñada para mejorar la conexión del área metropolitana y aliviar la intensidad del tráfico actual de la A-30.
La compañía ha explicado que su participación en este tramo se ha canalizado a través de la UTE Pavasal-CHM, responsable de la ejecución del proyecto, y mediante una acción conjunta con el grupo Aljema Relosa y la división de hormigón de Cemex. Esta colaboración ha permitido coordinar el suministro y el uso de materiales con un perfil ambiental más favorable.
Los cementos aportados se han destinado tanto a la fabricación de hormigón como a las tareas de estabilización de suelos a lo largo del trazado. De este modo, se ha buscado integrar criterios de sostenibilidad en diferentes fases de la obra, desde la base del terreno hasta los elementos estructurales.
Según la empresa, en la obra se han utilizado cementos de los tipos III/A 42,5 N/SRC y CEM IV/B (P) 32,5 N-SR. Estos productos permiten reducir las emisiones de CO2 en más de un 55% respecto a las referencias convencionales de la misma categoría, de acuerdo con sus respectivas Declaraciones Ambientales de Producto.
Cemex ha destacado que estas Declaraciones Ambientales de Producto cuentan con el aval de AENOR, lo que aporta una garantía adicional sobre los datos de impacto ambiental declarados. Este tipo de certificaciones facilita la comparación entre materiales y ayuda a las administraciones a incorporar criterios ambientales en la contratación de obras públicas.
Objetivos de descarbonización en la construcción
El suministro de estos cementos con menor huella de carbono se enmarca en los objetivos de descarbonización de Cemex y del conjunto del sector de la construcción. La compañía ha señalado que este tipo de soluciones contribuye a reducir las emisiones asociadas a grandes infraestructuras viarias, uno de los ámbitos con mayor consumo de materiales.
La incorporación de cementos con menos CO2 en proyectos como el Arco Noroeste de Murcia muestra cómo las constructoras y suministradoras de materiales están adaptando sus procesos a las nuevas exigencias ambientales. El objetivo es compatibilizar la mejora de la movilidad y la infraestructura con una reducción progresiva del impacto climático de las obras públicas.

