Blanca estrena sensores ambientales para vigilar aire y ruido en tiempo real


Blanca ha estrenado una red de sensores ambientales que controla en tiempo real la calidad del aire y el ruido en el municipio. El sistema se ha implantado dentro del proyecto regional SmartRegion y busca proteger especialmente a niños y personas mayores frente a la contaminación y el exceso de ruido.

Tras completar la instalación física de los nodos y validar la transferencia tecnológica, el Ayuntamiento dispone ya de una infraestructura de última generación. Estos equipos miden de forma continua la salud ambiental de las calles y permiten reaccionar de inmediato ante cualquier pico de polución o de ruido.

Los puntos de control se han desplegado de forma prioritaria en Blanca y en la Estación. El objetivo es cubrir las zonas con más tránsito y presencia de población vulnerable. Así, el consistorio puede anticiparse a situaciones de riesgo y no depender solo de informes periódicos o mediciones puntuales.

Medición de gases y ruido según estándares europeos

Cada dispositivo integra en un solo bloque el control de la calidad del aire y la contaminación acústica. En el ámbito atmosférico, utiliza tecnología electroquímica y óptica para analizar de forma constante varios contaminantes.

Entre los parámetros que se registran se encuentran el dióxido de nitrógeno, el ozono, el monóxido de carbono y el dióxido de azufre. Además, los sensores clasifican las partículas en suspensión según las directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo que facilita la comparación con los umbrales recomendados.

En el apartado del ruido, cada nodo incorpora una sonda externa con un sonómetro de precisión. Este equipo registra de forma continua los rangos sonoros y calcula de manera automática los indicadores europeos para las franjas de mañana, tarde y noche.

La combinación de datos atmosféricos y acústicos en un único sistema permite una visión más completa de la presión ambiental sobre los vecinos. Si se detectan valores elevados, los servicios técnicos municipales y regionales pueden actuar con rapidez.

Gracias a esta monitorización permanente, el Ayuntamiento puede aplicar medidas correctoras al instante. Entre ellas se incluyen cambios en la regulación del tráfico rodado o actuaciones sobre focos puntuales de ruido, con el fin de asegurar el descanso y el bienestar de la población.

Datos conectados y protegidos en toda la Región de Murcia

Toda la información generada por los sensores se envía de forma automática a una plataforma de gobernanza e inteligencia del dato. Esta herramienta centraliza y conecta los registros de Blanca con los del resto de municipios murcianos adheridos al mismo proyecto.

La transferencia tecnológica se ha diseñado para garantizar la confidencialidad, integridad y trazabilidad de los datos públicos. Para ello se emplean protocolos cifrados que protegen las comunicaciones entre los nodos y la plataforma.

Los equipos incorporan también sistemas automáticos de alerta ante cortes de energía, fallos de red o intentos de vandalismo. De esta forma se asegura la continuidad del servicio y se reduce el riesgo de pérdida de información.

Según el Ayuntamiento, esta dotación integral de hardware y software ha supuesto una inversión tecnológica de 25.030,99 euros. El proyecto se encuentra cofinanciado en un 60 por ciento por la Unión Europea a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).

El 40 por ciento restante lo asume la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia (CARM). Esta ayuda se enmarca en la línea ‘SmartRegion Murcia Ayudas a Ayuntamientos 2024’, destinada a impulsar la digitalización ambiental y la gestión inteligente en los municipios de la Región.