Uno de cada seis menores en Murcia sufre malestar emocional y crece el riesgo de conducta suicida

El 16,7% de los niños y adolescentes de la Región de Murcia ha presentado síntomas de malestar emocional y un 7,3% ha mostrado un riesgo elevado de conducta suicida. Estos datos proceden del informe sobre infancia, adolescencia y bienestar digital elaborado por UNICEF España junto a la Universidad de Santiago de Compostela (USC), el Consejo General de Ingeniería en Informática (CCII) y Red.es, a partir de una muestra representativa de 3.828 estudiantes de entre 10 y 20 años de 19 centros educativos.

El estudio ha constatado un impacto severo del uso problemático de las redes sociales y del ciberacoso sobre la salud mental y la convivencia de los menores. La asociación ha recalcado que estos factores digitales se han convertido en un elemento clave para entender el aumento del malestar psicológico en la adolescencia.

Las chicas registran el doble de síntomas de malestar emocional que los chicos. La tasa alcanza el 21,9% entre ellas, frente al 11,5% entre ellos. Además, se han observado prevalencias notables de ansiedad, que afecta al 15,3% del alumnado, depresión, que se sitúa en el 14,5%, y somatización, con un 10,9%.

En los niveles educativos superiores de ESO, Bachillerato y Formación Profesional, un 6,1% del alumnado ha reconocido haber intentado suicidarse durante el último año. Además, un 19,9% ha admitido haber tenido ideación suicida en ese mismo periodo. Estas cifras reflejan una situación de alta vulnerabilidad que, según los impulsores del informe, exige una respuesta urgente y coordinada.

Entornos digitales de alto riesgo

El informe ha analizado en detalle los hábitos digitales de los menores murcianos. La edad media de acceso al primer teléfono móvil inteligente se sitúa en los 10,95 años y el 86,3% de los menores cuenta ya con un dispositivo propio.

El 95,7% del alumnado está registrado en alguna red social, y el 84% de ellos lo está ya durante la educación primaria. Entre los participantes, el 6,4% padece un uso problemático de estas plataformas. Según el documento, esta utilización descontrolada triplica el riesgo suicida y se asocia también a conductas de violencia filio-parental.

Más allá del uso intensivo de redes, el estudio ha puesto el foco en otras formas de violencia y riesgo. El 28,1% del alumnado sufre victimización escolar y un 10,8% ha declarado ser víctima de cibervictimización. Además, entre quienes tienen o han tenido pareja, el 35,8% afirma haber sido víctima de acoso o control digital de manera frecuente, lo que indica dinámicas de control y vigilancia en las relaciones afectivas adolescentes.

El documento examina también la exposición temprana a contenidos sexuales y juegos de azar. La primera exposición a la pornografía se sitúa de media en los 11,52 años, con una prevalencia de consumo problemático del 9,4%. Por su parte, un 9,2% de los menores de edad ha practicado apuestas con dinero a pesar de la prohibición legal.

Ante este panorama, UNICEF y las entidades promotoras han urgido a las administraciones públicas y a las familias a impulsar políticas de prevención integrales. También han pedido reforzar la mediación parental para favorecer entornos digitales más seguros y protectores para la infancia y la adolescencia. En su llamamiento subrayan la necesidad de combinar regulación, educación digital y acompañamiento adulto continuado para reducir los riesgos detectados.