La Guardia Civil ha desarticulado un grupo delictivo asentado en Murcia tras esclarecer dos robos con fuerza en comercios de Caravaca de la Cruz. La operación Lavanderas ha terminado con la detención del presunto cabecilla y la investigación de otros dos integrantes. Los tres están acusados de forma provisional de delitos contra el patrimonio.
Los robos se cometieron en el mismo establecimiento, aunque en fechas distintas. El grupo buscaba el efectivo de la máquina de cambio del comercio, según las pesquisas de los agentes.
Un dispositivo para vaciar las máquinas
La investigación comenzó hace unos meses, después de que efectivos de Prevención de Seguridad Ciudadana detectaran ambos robos. Las inspecciones técnico-oculares y otras diligencias apuntaron a un método tecnológico para acceder al dinero.
Los sospechosos introducían por la ranura de los billetes un cable en forma de espiral, conectado a un dispositivo electromagnético. El impulso transmitido desprogramaba la máquina y provocaba que expulsara automáticamente todo el efectivo de su interior.
Según la Guardia Civil, el grupo podía actuar en comercios como lavaderos de vehículos y lavanderías, donde se utilizan máquinas dispensadoras de cambio. Tras identificar a los tres sospechosos, los investigadores situaron su residencia en Murcia.
Los integrantes se desplazaban desde la capital de la Región hasta Caravaca de la Cruz para cometer los robos. Después regresaban a sus domicilios con el dinero sustraído, de acuerdo con la investigación.
La Guardia Civil ha agradecido la colaboración ciudadana y de la Policía Local de Caravaca de la Cruz. Esa cooperación ha contribuido al esclarecimiento de los hechos investigados.
La investigación continúa abierta. El análisis de la información reunida ha permitido relacionar hasta ahora al grupo con dos robos, aunque los agentes no descartan su posible participación en otros delitos.

