Murcia reúne a la élite científica del Mediterráneo para estudiar sequías, incendios y lluvias extremas

La Región de Murcia ha acogido por primera vez la Plinius Conference on Mediterranean Risks, un congreso científico internacional centrado en los riesgos naturales y los efectos del cambio climático en la cuenca mediterránea, que ha alcanzado este año su decimonovena edición.

El consejero de Medio Ambiente, Industria, Universidades, Investigación y Mar Menor, Juan María Vázquez, ha participado este martes en la apertura de la conferencia, organizada con la implicación de la Universidad de Murcia, el Grupo de Modelización Atmosférica y la European Geosciences Union.

Vázquez ha resaltado la importancia de que científicos y administraciones compartan información sobre fenómenos que afectan con especial intensidad a los territorios mediterráneos. Según ha señalado, la respuesta a los nuevos escenarios climáticos exige una base sólida de conocimiento científico actualizada.

El consejero ha defendido que ‘la mejor respuesta frente a los nuevos escenarios climáticos pasa por disponer del mejor conocimiento científico y conseguir que ese conocimiento pueda trasladarse a la toma de decisiones y a actuaciones concretas sobre el territorio’. Ha insistido así en la necesidad de que la ciencia llegue a la gestión diaria y se traduzca en políticas públicas efectivas.

Murcia, laboratorio de fenómenos extremos

La Región de Murcia presenta unas condiciones especialmente relevantes para estudiar estos procesos. Su baja disponibilidad natural de agua, los prolongados periodos de sequía y las temperaturas extremas convierten el territorio en un laboratorio natural para analizar el impacto del cambio climático.

Además, la zona sufre con frecuencia episodios de lluvias torrenciales que concentran en pocas horas precipitaciones de gran intensidad. Estos eventos generan riesgos elevados de inundaciones, daños en infraestructuras y pérdidas económicas, por lo que requieren estrategias específicas de prevención y adaptación.

Vázquez ha explicado que ‘nuestra comunidad autónoma reúne muchas de las situaciones que están siendo analizadas por la comunidad científica para conocer cómo pueden evolucionar los ecosistemas mediterráneos en las próximas décadas’. Ha añadido que esta experiencia ‘también puede aportar información útil a otros territorios’.

Durante la Plinius Conference se han abordado, entre otras materias, los fenómenos meteorológicos extremos, los incendios forestales y sus efectos sobre los ecosistemas. También se han analizado la salud, la calidad del aire, la agricultura, los impactos socioeconómicos, la observación de la Tierra y la gestión de los ecosistemas mediterráneos, así como las medidas de adaptación necesarias.

Proyectos europeos y gestión forestal

La Región participa en diversos proyectos europeos vinculados a estos retos que han movilizado en conjunto más de 230 millones de euros de inversión. Estos fondos proceden de programas como LIFE, Horizonte Europa e Interreg, centrados en la lucha frente al cambio climático y la mejora de la resiliencia ambiental.

Entre las iniciativas destacan LIFE Adapt Aleppo e Interreg Sudoe Social Forest, enfocadas a reforzar la resistencia de los ecosistemas forestales mediterráneos ante incendios, sequías prolongadas, plagas y enfermedades. Estos proyectos permiten ensayar nuevas técnicas de gestión y prevención que después pueden aplicarse en otros territorios mediterráneos.

En el ámbito forestal, la planificación regional ha destinado cerca de 21 millones de euros durante 2025 y 2026. Estas inversiones se han orientado a actuaciones de prevención de incendios, restauración y adaptación de los montes a las nuevas condiciones climáticas, sobre una superficie aproximada de 14.000 hectáreas.

Las intervenciones han incluido trabajos de reducción de combustible vegetal para limitar la propagación del fuego en caso de incendio. También se ha realizado saneamiento de masas forestales afectadas por la sequía, mejora de caminos forestales, control de plagas y actuaciones para disminuir la vulnerabilidad de espacios naturales.

El consejero ha subrayado que ‘fenómenos como las sequías, los incendios o las lluvias extremas no entienden de límites administrativos’. Por ello ha considerado esencial ‘reforzar la cooperación científica, compartir información y avanzar en soluciones comunes para el conjunto del Mediterráneo’. Ha apuntado que esta colaboración resulta clave para diseñar respuestas coordinadas y eficaces ante un riesgo climático compartido por todas las regiones mediterráneas.