Las comunidades reclaman más voz en los fondos europeos del próximo presupuesto de la UE

Las comunidades autónomas españolas han reclamado un papel directo en el diseño y la gestión de los fondos europeos del presupuesto de la Unión Europea para 2028-2034, ante la nueva arquitectura que se ha planteado para agrupar en planes nacionales y regionales buena parte de los recursos de cohesión y agricultura.

Los representantes autonómicos han coincidido en defender el peso de los territorios en el futuro Marco Financiero Plurianual (MFF) durante un encuentro celebrado en el Parlamento Europeo. La reunión la ha organizado la coalición ‘EUregions4cohesion’, que agrupa a más de 140 regiones de 21 Estados miembro, en pleno debate entre las capitales sobre el volumen y el reparto de las próximas cuentas comunitarias.

En este foro, las comunidades han advertido de que la simplificación de los instrumentos no puede traducirse en una concentración de decisiones en los gobiernos centrales. También han avisado de que una reducción de los fondos de cohesión o de la Política Agraria Común (PAC) podría tener un impacto directo sobre el desarrollo regional y la confianza de la ciudadanía en la UE.

Rechazo a la centralización de los fondos

El conselleiro de Hacienda y Administración Pública de la Xunta de Galicia, Miguel Corgos, ha asegurado que están de acuerdo con la idea de simplificación, pero ha marcado un límite claro. Según ha dicho, ‘simplificación no tiene que implicar concentración ni centralización de recursos’.

Corgos ha reclamado que las comunidades autónomas tengan un papel ‘más activo’ tanto en el diseño como en la ejecución de las políticas europeas. Además, ha defendido que puedan mantener una interlocución directa con la Comisión Europea, sin depender en exclusiva de los ministerios estatales.

El responsable gallego ha insistido en que garantizar la participación de las regiones debe ir acompañado de recursos ‘suficientes’ para ejecutar las políticas europeas sobre el terreno. Por ello, ha defendido que el futuro plan nacional incluya capítulos regionales, en cuya elaboración y aplicación participen las comunidades autónomas.

A su juicio, estas administraciones, junto con las entidades locales, son las que mejor conocen ‘las necesidades, las oportunidades y los retos’ de cada territorio. Esa proximidad permitiría adaptar mejor los fondos a la realidad económica y social de cada región y evitar proyectos alejados de las prioridades locales.

Preguntado por la posibilidad de cumplir el calendario de negociación, Corgos ha admitido que los precedentes invitan a pensar que las conversaciones podrían prolongarse más allá de diciembre. Sin embargo, ha expresado su confianza en que esta vez sea posible respetar el plazo marcado para cerrar un acuerdo político.

La vicepresidenta segunda del Gobierno de Navarra y consejera de Memoria y Convivencia, Acción Exterior y Euskera, Ana Ollo, ha centrado sus críticas en el riesgo de una posible ‘recentralización’ de los recursos. Ha defendido que las regiones son ‘agentes imprescindibles’ de la construcción europea debido a su proximidad a los ciudadanos.

En particular, Ollo ha advertido de que una reducción de los recursos destinados a cohesión, unida a una mayor concentración de decisiones a nivel estatal, puede aumentar ‘la desafección’ hacia la Unión Europea. Por ello, ha reivindicado un modelo de gobernanza en el que los territorios conserven capacidad de actuación real.

Según ha expuesto, ‘en un momento en que Europa está en una ola fascista y que las ultraderechas están ganando en muchas de las elecciones que se producen en el espacio europeo, creemos que el ciudadano no puede abandonar el espacio de Europa, el espacio político que conforma la Unión Europea’.

La dirigente navarra ha subrayado que, a su juicio, el proyecto comunitario se construye ‘desde abajo hacia arriba’. En esa línea, ha criticado la concentración de competencias que impulsan algunos Estados miembro, porque considera que supone ir ‘contra el proyecto europeo’ y restar peso a regiones y ciudades en la toma de decisiones.

Murcia reclama mantener el presupuesto y entrar en las nuevas prioridades

La consejera de Economía, Hacienda, Portavocía, Fondos Europeos y Transformación Digital de Murcia, María Isabel López Aragón, ha reclamado que el nuevo MFF preserve tanto la política de cohesión como la PAC. Además, ha pedido que las comunidades autónomas puedan participar en las nuevas herramientas que se destinen a ámbitos como la competitividad, la industria de defensa o la inteligencia artificial.

‘Queremos defender aquí lo que funciona y eso sin duda son los fondos de cohesión, que son la base de la Unión Europea, y también la Política Agraria Común’, ha señalado López Aragón. A continuación, ha subrayado que Murcia también quiere ‘estar presente en lo nuevo que viene’ y conocer cómo se articularán los instrumentos dirigidos a las nuevas prioridades comunitarias.

López Aragón ha defendido que ‘es el momento de no recortar’ las cuentas europeas y ha reconocido que existe una negociación ‘muy dura’ sobre el próximo marco financiero. Los Estados miembro pretenden cerrar el acuerdo político antes de final de año para disponer de 2027 para completar la legislación necesaria y evitar interrupciones en la financiación cuando el nuevo periodo comience en enero de 2028.

Las posiciones expresadas por Galicia, Navarra y Murcia se han sumado a las de otras regiones europeas presentes en el encuentro. Todas han coincidido en reclamar que el próximo presupuesto mantenga el peso de la cohesión, garantice recursos estables a la agricultura y dé voz efectiva a los territorios en las decisiones clave sobre los fondos.