La retirada de la inscripción dedicada a José Antonio Primo de Rivera junto a la puerta de las Cadenas de la Catedral de Murcia ha comenzado esta semana, justo cuando se agota el plazo de tres meses concedido al Obispado de Cartagena tras su inclusión en el Catálogo de símbolos y elementos contrarios a la Memoria Democrática.
Retirada de la inscripción
Para ejecutar los trabajos se ha colocado una lona que oculta la zona donde actúan los operarios. Dicha lona cubre el grabado en piedra situado en la plaza de la Cruz, uno de los accesos más transitados del conjunto catedralicio murciano.
La inscripción recogía el texto ‘José Antonio Primo de Rivera ¡Presente!’. El Ministerio de Política Territorial y Memoria Histórica la ha incorporado al catálogo de elementos a retirar por considerar que vulnera los principios de la Ley de Memoria Democrática.
Según el informe técnico elaborado por este departamento, la inscripción ‘se encuentra en un lugar relevante del conjunto catedralicio, de alto valor simbólico para la ciudad de Murcia y especialmente visible’. Esta ubicación, recalca el documento, refuerza su significado político y simbólico.
El mismo informe detalla que este tipo de elementos ‘constituyen vestigios contrarios a los valores de la Memoria Democrática cuando cumplen una función de exaltación política, simbólica o ideología del régimen franquista’. En este caso, la referencia directa a José Antonio Primo de Rivera se ha interpretado como una forma de glorificación.
Además, el Ministerio ha concluido que ‘resulta contraria a la memoria democrática y que no concurren razones artísticas o arquitectónicas suficientes para su mantenimiento’. Por tanto, ha instado a su eliminación del espacio público para adecuar el entorno de la Catedral de Murcia a la normativa vigente.
Aplicación de la Memoria Democrática
El Obispado de Cartagena ha contado con un plazo de tres meses para retirar la inscripción desde la notificación oficial. Ese periodo ha vencido este miércoles, por lo que los trabajos de eliminación se han puesto en marcha coincidiendo con el límite fijado por el Ministerio.
Con esta actuación, el entorno de la plaza de la Cruz avanza en la retirada de simbología vinculada al franquismo. El proceso se enmarca en la aplicación práctica del catálogo estatal, que fija qué inscripciones y monumentos deben suprimirse cuando supongan una exaltación del régimen anterior o vulneren los valores democráticos actuales.

