Alquilar una vivienda por habitaciones en la Región de Murcia ha resultado en julio más rentable que el alquiler tradicional. Según datos de Fotocasa para un piso tipo de 80 metros cuadrados, la rentabilidad ha sido del 6,9% frente al 5,8% que ha ofrecido el arrendamiento completo.
En el conjunto de España, la tendencia es similar. El alquiler por habitaciones ha logrado una rentabilidad 1,8 puntos porcentuales superior al alquiler de una vivienda completa. Para una vivienda de 80 metros cuadrados, la rentabilidad media se ha situado en el 5,4% si se alquila entera, frente al 7,2% cuando se arrienda por habitaciones.
La directora de Estudios y portavoz de Fotocasa, María Matos, ha destacado el atractivo creciente de esta modalidad para los propietarios. Según ha señalado, ‘el alquiler por habitaciones se está consolidando como una fórmula cada vez más atractiva desde el punto de vista de la rentabilidad, ya que permite obtener un rendimiento casi dos puntos porcentuales por encima del alquiler tradicional’.
Matos ha subrayado que esta ventaja no se limita a unos pocos mercados concretos. Según la experta, la mayor rentabilidad del alquiler por habitaciones se reproduce en todas las comunidades autónomas, lo que confirma que se trata de un fenómeno generalizado y no de un comportamiento aislado.
Cambio en el perfil de la demanda
Este auge del alquiler por habitaciones también responde, según Fotocasa, a un cambio profundo en las necesidades de la demanda. María Matos ha explicado que ‘el elevado precio de acceder a una vivienda completa está impulsando fórmulas habitacionales más flexibles y asequibles, especialmente entre jóvenes, estudiantes y trabajadores desplazados‘.
Así, cada vez más inquilinos optan por compartir piso para reducir costes mensuales y ganar flexibilidad. Esto incrementa la demanda de habitaciones en alquiler, lo que, a su vez, eleva el potencial de ingresos para los propietarios que apuestan por este modelo.
Para los dueños de inmuebles, alquilar por habitaciones permite, según Fotocasa, optimizar el rendimiento del piso. Matos ha apuntado que este modelo gana protagonismo porque reparte el riesgo entre varios inquilinos. Además, facilita ajustar precios por habitación en función de características como el tamaño o la luminosidad, lo que contribuye a mejorar la rentabilidad final del conjunto del inmueble.

