Cae una red que robaba en supermercados de toda España y revendía los productos


La Guardia Civil ha desarticulado una organización dedicada al robo sistemático de productos en supermercados de varias provincias españolas y a su posterior reventa en establecimientos de cara al público. La operación, denominada Klopes, ha permitido recuperar más de 10.000 artículos sustraídos, valorados en más de 102.000 euros, y ha esclarecido por ahora 19 robos cometidos en Murcia, Bizkaia, Madrid, Valladolid, Guadalajara y Burgos.

La investigación la ha dirigido la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia nº 7 de Bilbao. En el marco de estas diligencias, la Guardia Civil ha detenido a dos personas e investiga a otras cinco, todas en la Comunidad de Madrid. Además, siguen activas cuatro requisitorias de detención contra otros implicados en la trama.

Entre los productos recuperados destacan artículos de cosmética, cremas solares, cuchillas de afeitar, desodorantes y botellas de alcohol. Se trata de productos no perecederos, de poco volumen y alto precio de venta, lo que permite un gran beneficio económico con un menor riesgo de detección.

Estructura de la organización

Según ha explicado la Guardia Civil, la red contaba con una estructura claramente diferenciada. Por un lado, operaban grupos móviles que se desplazaban por distintas provincias para cometer los hurtos de forma continuada. Por otro lado, existía una segunda rama formada por personas que se encargaban de recepcionar y adquirir los artículos robados, sabiendo que procedían de actividades ilícitas.

Posteriormente, estos productos se distribuían y se reintroducían en el mercado a través de diferentes comercios abiertos al público. De este modo, la organización conseguía dar apariencia de legalidad a los artículos robados, que terminaban a la venta como si procedieran de canales de distribución regulares.

La operación Klopes se ha enmarcado en el Plan Coopera, centrado en la colaboración con el sector privado para prevenir y perseguir este tipo de delitos. Las pesquisas comenzaron cuando los investigadores tuvieron conocimiento de la existencia de varios grupos que, de forma organizada y reiterada, se desplazaban desde la Comunidad de Madrid hasta Bizkaia para delinquir.

Los agentes acreditaron que en un mismo día estos grupos llegaron a cometer cinco hurtos en establecimientos situados en Bizkaia, en los municipios de Bilbao, Barakaldo y Santurtzi. El análisis detallado de estos primeros hechos permitió detectar un patrón común de actuación y vincular estos robos con otros similares perpetrados en diferentes provincias del territorio nacional.

El método de actuación

Los integrantes de la red seleccionaban sobre todo productos fáciles de ocultar y de elevado valor en tienda. Escogían bienes no perecederos y de reducido tamaño, como cosméticos y productos de higiene personal, que resultan muy demandados y permiten una rápida salida en el mercado paralelo.

Para sortear los sistemas de seguridad de los supermercados empleaban diversos métodos. Según la investigación, retiraban los dispositivos antihurto de los artículos y utilizaban bolsos modificados en su interior a modo de jaula de Faraday, con el objetivo de impedir la activación de las alarmas en los arcos de seguridad.

Una vez neutralizadas las medidas de protección, los productos se sacaban de los establecimientos y se distribuían a través de comercios y almacenes vinculados a la trama. Así, los artículos terminaban de nuevo en las estanterías de venta al público, pero en un circuito completamente irregular y sin factura que acreditara su origen.

En total, la Guardia Civil ha realizado dos registros en los que ha localizado más de 10.000 productos presuntamente procedentes de hurtos en supermercados. La valoración de todo el material intervenido supera los 102.000 euros. Entre los efectos recuperados figuran numerosos envases de cremas solares, cuchillas de afeitar, desodorantes, botellas de bebidas alcohólicas y varios tipos de productos cosméticos.

Durante estos registros, los agentes también han intervenido varios bolsos trucados como jaulas de Faraday, electroimanes y diferentes herramientas destinadas a retirar los sistemas antihurto. Todo este material refuerza la tesis de una actividad delictiva organizada y especializada en el robo en superficies comerciales.

Venta a precios muy por debajo del mercado

Además de los registros, la Guardia Civil ha llevado a cabo cuatro inspecciones. Tres se han realizado en comercios del tipo droguería-perfumería y la cuarta en el almacén de un distribuidor de productos cosméticos.

En estos locales se han localizado productos idénticos a los sustraídos en supermercados, que se vendían a precios muy inferiores a los habituales. Muchos de ellos se ofrecían y se publicitaban como artículos ‘de oferta’, lo que facilitaba su rápida salida al mercado y atraía a clientes en busca de descuentos llamativos.

Los agentes han solicitado a los responsables de estos comercios la documentación que acreditara la legal adquisición de los productos. Sin embargo, según la investigación, dicha documentación no se ha podido aportar, lo que ha reforzado las sospechas sobre su origen ilícito y su posible relación con los robos investigados.

Por el momento, la Guardia Civil ha esclarecido 19 delitos de hurto en supermercados de Murcia, Bizkaia, Madrid, Valladolid, Guadalajara y Burgos. No obstante, continúan las gestiones para confirmar otros 35 hechos delictivos más, presuntamente cometidos en Madrid, Burgos y Álava, pendientes aún de la presentación de las denuncias correspondientes.

La operación Klopes la ha desarrollado la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil en Bizkaia. También han colaborado distintas unidades de la Comandancia de Madrid, pertenecientes a las especialidades de Seguridad Ciudadana, Servicio Fiscal y Servicio Cinológico, además de la Unidad Técnica de Policía Judicial.