El circuito escolar de artes escénicas RE-CREA ha arrancado su segunda edición con un importante salto de escala. Este curso ofrecerá 36 representaciones en espacios escénicos de 12 municipios de la Región de Murcia, muy por encima de las 16 funciones del curso anterior, y aspira así a llegar a muchos más estudiantes y docentes.
En la primera edición, un total de 4.698 personas han participado en la iniciativa. Han sido 4.334 estudiantes y 364 docentes acompañantes, que han asistido a las funciones de compañías murcianas y a las acciones de mediación organizadas. Estas sesiones han buscado mejorar la experiencia teatral y fomentar la creatividad, la sensibilidad y la capacidad crítica del alumnado.
Más municipios y casi un centenar de sesiones de mediación
La Consejería de Turismo, Cultura y Deportes impulsa RE-CREA a través del Instituto de las Industrias Culturales y las Artes, en colaboración con la asociación Murcia a Escena. En esta segunda edición, el circuito llegará a Abarán, Alcantarilla, Alguazas, Alhama de Murcia, Beniel, Bullas, Cehegín, Mula, San Javier, San Pedro del Pinatar, Santomera y Torre Pacheco.
Además del aumento de funciones, el programa contará con casi un centenar de sesiones de mediación. Estas actividades se desarrollarán antes y después de las obras. Su objetivo es preparar al alumnado, facilitar el diálogo y consolidar los aprendizajes vinculados a cada espectáculo.
El director general del Instituto de las Industrias Culturales y las Artes, Manuel Cebrián, ha destacado el papel de este trabajo paralelo a las funciones. Según ha explicado, ‘el trabajo de mediación con compañías, profesores y alumnos tiene como objetivo lograr una experiencia más enriquecedora e integral y favorece el diálogo, el aprendizaje y el aprecio por la cultura a través de las artes escénicas’.
RE-CREA se ha presentado en un acto en el que también han participado el presidente de Murcia a Escena, Nacho Vilar, y la directora de la iniciativa, Sara Sáez. Ambos han subrayado la importancia de consolidar una oferta estable de artes escénicas para centros educativos de la Región de Murcia.
Programación adaptada a cada etapa educativa
El circuito RE-CREA ha reunido propuestas de compañías regionales que trabajan con distintos lenguajes escénicos. La programación incluye títeres, teatro de objetos, circo, teatro físico y creación contemporánea. Cada espectáculo se ha adaptado a una etapa educativa concreta para facilitar la comprensión y el aprovechamiento pedagógico.
Para Educación Infantil y los primeros cursos de Primaria se han programado tres títulos. Son ‘La casita de chocolate’, de Teatro Los Claveles; ‘Nube Nube’, de Periferia Teatro; y ‘Caperucita Roja’, de La Murga Teatro. Todas estas obras emplean códigos visuales cercanos al público más pequeño y buscan introducirles en el teatro de forma lúdica.
En los últimos ciclos de Educación Primaria, el alumnado podrá asistir a otras tres producciones específicas. Se trata de ‘El último árbol’, de La Higuera de la Poca Vergüenza; ‘El Principito’, de Teatro Silfo; e ‘-INA’, de Circuspunto Teatro. Estas propuestas abordan historias con mayor carga simbólica y proponen reflexiones adaptadas a esa franja de edad.
El programa para Educación Secundaria y Bachillerato incluye tres espectáculos más. Son ‘Arquitectura emocional’, de Physical Collage; ‘Otro Quijote +?’, de Nacho Vilar Producciones; y ‘Cassandra o el elogio del fracaso’, de Flexión Producciones. Estas obras incorporan lenguajes escénicos contemporáneos y temas más complejos, adecuados a un público adolescente.
La programación de la segunda edición de RE-CREA se extenderá durante todo el curso escolar. Las primeras citas ya tienen fecha y lugar. El 9 de noviembre está prevista la representación de ‘Nube Nube’, de Periferia Teatro, en el Centro Cultural Infanta Cristina de Alcantarilla. La siguiente función será el 11 de diciembre, con ‘El Principito’, de Teatro Silfo, en el Teatro Pujante de Beniel.
Con este calendario ampliado, RE-CREA refuerza su objetivo de acercar el teatro y las artes escénicas al entorno escolar. Además, favorece la relación entre alumnado, comunidad educativa y creadores, y convierte los escenarios locales en un recurso educativo estable durante todo el curso.

