El Ayuntamiento de Cartagena ha iniciado este mes una campaña de endoterapia para prevenir y controlar la procesionaria del pino en el arbolado urbano, y ya ha tratado más de 750 ejemplares en distintos puntos del municipio para reducir el riesgo que esta plaga supone para vecinos y mascotas durante los meses fríos.
La actuación se realiza a través del servicio municipal de Parques y Jardines, que ha apostado por la endoterapia como método principal de control. Esta técnica consiste en inyectar directamente productos fitosanitarios en el sistema vascular del árbol. Así se garantiza una mayor eficacia del tratamiento y se evita la dispersión de sustancias químicas al entorno.
Según detalla el consistorio, la endoterapia se considera una opción respetuosa con el medio ambiente. Además, es segura para las personas y los animales que frecuentan las zonas verdes del municipio. El producto queda dentro del árbol, por lo que no genera vapores ni pulverizaciones que puedan afectar a quienes pasean o practican deporte cerca.
Plan de choque contra una plaga muy extendida
La procesionaria del pino es una de las plagas más habituales en parques y alineaciones de pinos durante el invierno. Sus orugas pueden provocar reacciones alérgicas en personas sensibles y resultar especialmente peligrosas para los perros, que pueden sufrir graves daños al entrar en contacto con sus pelos urticantes.
Con esta campaña, el Ayuntamiento busca reducir al máximo la presencia de la plaga en los meses previos a que las orugas desciendan al suelo. Ese momento es el más delicado, ya que aumenta la probabilidad de contacto con la ciudadanía y las mascotas que utilizan las zonas verdes y áreas de paseo.
Durante los próximos meses, el servicio de Parques y Jardines continuará extendiendo las inyecciones fitosanitarias a nuevas zonas del término municipal. El objetivo es alcanzar más de 6.000 árboles tratados antes de que finalice la campaña. De esta forma, el consistorio pretende anticiparse al ciclo biológico de la procesionaria y reducir el impacto de la plaga en espacios públicos, colegios, parques infantiles y áreas muy transitadas de Cartagena.

