El histórico olmo de La Loma revive tras una intervención integral

El emblemático olmo situado junto a la ermita de La Loma, en Las Torres de Cotillas, ha recuperado una copa verde y frondosa tras una intervención integral impulsada por el Ayuntamiento para revertir su acusado deterioro.

Este árbol se ha consolidado como uno de los elementos más reconocibles del entorno. Vecinos y visitantes lo identifican como un referente con un notable valor ambiental, paisajístico y social, muy ligado a la pedanía.

Hasta hace poco, el ejemplar había mostrado un fuerte decaimiento. Presentaba una importante pérdida de follaje y numerosas ramas casi desnudas, lo que generó preocupación en el municipio por su posible declive.

Las inspecciones técnicas realizadas en 2024 descartaron signos visibles de plagas. Sin embargo, determinaron que el olmo sufría estrés hídrico por la escasez de lluvias, una menor humedad en el subsuelo y las limitaciones de su entorno inmediato.

Entre estos factores se encontraba la falta de un sistema permanente de riego, un alcorque insuficiente para sus dimensiones y la pavimentación cercana, que dificultaba la adecuada infiltración del agua.

‘Mientras se preparaba una solución estable, se efectuaron aportes periódicos de agua mediante cuba y abonado de fondo para mantener el ejemplar activo’, señalan desde la Concejalía de Medio Ambiente.

Con el diagnóstico técnico en la mano, el Ayuntamiento ha ejecutado una intervención integral sobre el árbol. En primer lugar, ha ampliado su alcorque para facilitar la infiltración del agua, mejorar la aireación del suelo y favorecer el desarrollo radicular.

Recuperación paso a paso

Además, se ha instalado un sistema de riego automatizado, que asegura un aporte de agua más regular y adaptado a las necesidades del olmo. Esta medida resulta clave en un contexto de menores precipitaciones y de suelos más secos.

Durante la parada vegetativa del árbol se ha realizado también una poda de mantenimiento. Esta actuación ha buscado sanear la estructura del ejemplar, eliminar ramas debilitadas y ayudar a que concentre recursos en el rebrote de nuevas hojas.

Tras estas acciones, el personal municipal ha mantenido aportes de agua y nutrientes cuando ha sido necesario. Además, ha supervisado de forma continuada la respuesta vegetativa del olmo para ajustar el cuidado según su evolución.

‘A finales de 2024 el olmo tenía una copa muy aclarada y un estado vegetativo regular. Hoy su copa es compacta y abundante, con una mejora muy notable en su densidad de hojas y en su aspecto general’, indican desde el área municipal de Medio Ambiente.

Desde esta concejalía han subrayado que el seguimiento no se detiene aquí. El Ayuntamiento ha decidido mantener las medidas de conservación y continuar la vigilancia técnica para asegurar la estabilidad del ejemplar en los próximos años.

‘El olmo de La Loma forma parte de la imagen y de la memoria de esta pedanía. Su evolución demuestra que una intervención adecuada y un seguimiento continuado pueden ayudar a conservar nuestros árboles maduros y el patrimonio natural del municipio’, explica el alcalde Pedro José Noguera, que ha mostrado su satisfacción por el resultado de los trabajos.

La recuperación del olmo pone de relieve la importancia de adaptar el cuidado del arbolado urbano y periurbano a las nuevas condiciones climáticas. En este caso, el refuerzo del riego, la mejora del suelo y una poda adecuada han permitido devolver la vitalidad a un símbolo local muy apreciado.